El sector de la construcción en Chile ha experimentado un ligero aumento en la ocupación, con cerca de 12 mil nuevos trabajadores incorporados en el trimestre abril-junio de 2026. Sin embargo, esta recupe-ración se percibe insuficiente, ya que la industria aún se encuentra lejos de los niveles de ocupación que prevalecieron antes de la pandemia de COVID-19. Según el análisis periodístico realizado por Tomás Rodríguez Botto para la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), actualmente hay aproximadamente 712 mil trabajadores activos en el sector, cifra que representa una mejora con respecto a 2025, pero que todavía está por debajo en 92 mil empleos respecto a fines de 2019.
La lenta recuperación del empleo en el sector de la construcción se refleja también en el contexto más amplio del mercado laboral chileno, que ha estado caracterizado por una creciente tasa de desocupación. Durante el trimestre móvil de abril a junio de 2026, la tasa de desocupación nacional alcanzó el 9,4%, lo que representa un aumento de 0,5 puntos respecto al mismo período del año anterior. Además, el empleo formal ha mostrado una tendencia negativa, registrando cuatro trimestres consecutivos de reducciones, que equivalen a más de 32 mil puestos de trabajo perdidos. Este escenario se complementa con la proliferación del empleo informal, que ha visto un incremento en su participación.
La Cámara Chilena de la Construcción advierte que la recuperación del sector está íntimamente ligada a la inversión en proyectos de infraestructura y edificaciones, algo que ha sido afectado por la incertidumbre económica en el país. La falta de dinamismo en el mercado inmobiliario ha contribuido a marcar un estancamiento en los niveles de contratación, lo que agrava la brecha existente en el empleo. Así, se estima que el déficit de empleos en el sector se acerca a los 198 mil si se considera un escenario sin pandemia, lo que evidencia la magnitud del desafío por delante para la industria.
En este contexto, el informe de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) destaca que la participación laboral en Chile se ubica en 62,3%, mientras que la tasa de ocupación nacional es del 56,4%. Este panorama refleja una economía en la que, a pesar de haber habido cierta recuperación en el empleo, persisten factores estructurales que dificultan un crecimiento sostenido. La tendencia hacia el aumento del empleo informal, que ha alcanzado un 27% en la tasa de ocupación informal, evidencia la precariedad del mercado laboral que los trabajadores enfrentan.
A medida que el sector de la construcción intenta adaptarse a este nuevo entorno laboral, se hace imperativo promover una política de inversión sólida que incentive no solo la creación de empleos formales, sino también el dinamismo en el sector inmobiliario. Las autoridades y gremios vinculados a la construcción deberán trabajar conjuntamente para generar estrategias que no sólo busquen cerrar la brecha de empleos perdidos, sino que también apunten a generar un entorno laboral más sostenible y equitativo, donde los trabajadores puedan beneficiarse de mejores condiciones laborales en un contexto de recuperación económica post-pandemia.












