Un reciente estudio realizado por Activa Research junto a WIN ha arrojado cifras preocupantes sobre la percepción del acceso a la vivienda entre los jóvenes chilenos. El informe revela que un alarmante 44% de las personas de entre 18 y 24 años en Chile considera que no podrá pagar una casa propia. Este dato resalta una divergencia notable con el promedio internacional, donde el 56% de los jóvenes confía en su capacidad para acceder a una vivienda. La realidad chilena refleja un escenario más pesimista, en el que solo el 36% de este grupo etario tiene esperanzas de adquirir su propio hogar en el futuro.
El estudio, que incluyó 1,017 entrevistas a jóvenes chilenos, muestra que, aunque un pequeño 5% ya posee una vivienda, una gran parte de los encuestados se siente insegura sobre su futuro habitacional. Además, el 15% de los jóvenes no tiene una opinión clara sobre su capacidad para comprar una vivienda. Esta inquietud se expande al conjunto de la población chilena, donde solo el 26% confía en poder pagar una casa propia, en contraste con el 34% a nivel global que se siente igualmente optimista sobre esta posibilidad.
Las diferencias de percepción sobre la vivienda entre Chile y otros países son notables. Por ejemplo, en Costa de Marfil, un asombroso 96% de los jóvenes cree que podrá adquirir una vivienda, mientras que en Filipinas y Perú las cifras son también muy altas, alcanzando el 88% y el 85% respectivamente. Estos datos resaltan la falta de confianza en la posibilidad de acceder a la propiedad en Chile, donde los intentos por acumular capital para una vivienda se ven obstaculizados por condiciones económicas desafiantes.
El estudio también analizó la perspectiva que tienen los jóvenes chilenos sobre las oportunidades en comparación con sus padres. Un 59% de los encuestados en general opina que su generación cuenta con más oportunidades, aunque el optimismo disminuye cuando se examina específicamente el grupo de edad entre 18 y 24 años. En este segmento, solo el 44% sostiene que tiene mejores oportunidades que sus padres, mientras que un 36% cree que su situación es más complicada. Este contraste pone de manifiesto la percepción de que, a pesar de las mejores oportunidades laborales que podrían existir, el acceso a la vivienda sigue siendo un desafío significativo.
Por último, es crucial resaltar la diferencia entre las expectativas habitacionales de los jóvenes chilenos y el contexto internacional. Mientras que a nivel global más de la mitad de los jóvenes creen en la posibilidad de acceder a una propiedad, en Chile esa confianza se limita a poco más de un tercio. Este panorama sugiere que, para facilitar una mejor percepción entre la juventud, es necesaria una revisión de las políticas habitacionales en el país y un enfoque más proactivo para abordar los problemas económicos que enfrentan los jóvenes en su camino hacia la propiedad.












