El fenómeno del crecimiento urbano en el sur de Chile está transformando por completo la dinámica comercial de ciudades intermedias como Osorno, Puerto Varas, Coyhaique y Punta Arenas. Con el incremento de la población y el auge del turismo, estas ciudades están experimentando una expansión significativa en la oferta comercial. Según el gerente de Regiones de Colliers, Pablo Llompart, esta tendencia se debe a una combinación de factores, entre ellos, el déficit histórico en la oferta de servicios y la llegada de grandes cadenas que están interesados en establecerse en mercados previamente desatendidos.
Punta Arenas se destaca como uno de los principales centros de desarrollo comercial en la región. La reciente ampliación del Mall Espacio Urbano Pionero ha sido un claro ejemplo de este crecimiento, sumando más de 5.000 metros cuadrados de espacios arrendables y atrayendo a nuevas marcas, como el primer local de Dunkin’ Donuts en la ciudad. Esta expansión no solo responde a las necesidades de los consumidores locales, sino que también está orientada a captar la creciente afluencia de turistas. Llompart sostiene que Punta Arenas se está consolidando como el núcleo comercial de la Patagonia chilena, beneficiándose de la limitada competencia en su entorno.
En Coyhaique, la situación es similar, donde la histórica falta de opciones en la oferta comercial ha sido favorable para la llegada de grandes operadoras como Falabella y Walmart. Este crecimiento se justifica por la combinación de una economía local vinculada al turismo y la necesidad de diversificación de servicios. Por otro lado, Puerto Varas ha visto un aumento en su dinamismo comercial gracias al crecimiento de su población residencial y a la afluencia de compradores argentinos, lo que ha impulsado inversiones significativas en nuevos proyectos comerciales.
Osorno presenta características únicas en su entorno comercial. La ciudad no solo sirve a sus residentes, sino que también actúa como un centro de atracción para consumidores de diversas áreas rurales circundantes. Esto ha llevado a un interés creciente por parte de cadenas de supermercados y tiendas especializadas, que buscan aprovechar esta amplia área de influencia. Decathlon, por ejemplo, está considerando establecerse en la ciudad, lo que marcaría un hito en la diversificación de la oferta comercial local.
La desigualdad entre el crecimiento urbano y la infraestructura comercial disponible ha creado oportunidades para inversiones en retail en estas ciudades. Llompart de Colliers destaca que muchas de estas urbes han experimentado un crecimiento que ha superado su capacidad de infraestructura, lo que ha dado paso a una nueva etapa de normalización mediante la inversión en el sector. La combinación de un mayor ingreso disponible y la expansión del turismo, tanto a nivel nacional como internacional, está conduciendo a un cambio en el panorama comercial en el sur de Chile, donde la brecha histórica de oferta comienza a cerrarse.












