La Universidad Técnica Federico Santa María (USM) ha dado un paso significativo hacia la sostenibilidad medioambiental al presentar Goodbye Tex, un innovador proyecto que utiliza bacterias y hongos para acelerar la biodegradación de residuos textiles. Esta investigación se enmarca en una propuesta más amplia para abordar la creciente problemática de la acumulación de residuos en la región de Valparaíso, que en 2025 alcanzó la alarmante cifra de 57 mil toneladas de desechos têxtiles. Con el apoyo del Fondo Regional para la Productividad y el Desarrollo (FRPD), el proyecto busca transformar el manejo de residuos mediante técnicas biotecnológicas que contribuyan a la economía circular y la sostenibilidad.
La Dra. Marcela Carvajal, líder del proyecto y académica del Departamento de Ingeniería en Diseño, ha liderado experimentos que han demostrado resultados prometedores en la biodegradación de fibras como el algodón, que tradicionalmente tardan entre 1.2 y 1.5 años en degradarse. Los ensayos realizados bajo condiciones controladas han logrado reducir ese tiempo a solo cuatro o seis meses. Además, en el caso del poliéster, que podría tardar hasta 200 años en descomponerse, se han observado debilitamientos significativos de la tela, sugiriendo que este enfoque podría ofrecer una solución efectiva para reducir la carga ambiental de estos materiales.
El proyecto Goodbye Tex se estructura en cuatro etapas clave que incluyen el desarrollo de experimentos, el diseño de una planta piloto y la instalación de prototipos en lugares estratégicos, como la Municipalidad de Casablanca y el Servicio Nacional de Aduanas de Chile. Estas fases son fundamentales para validar la tecnología en escenarios del mundo real y determinar su efectividad y viabilidad para su implementación en diversas comunidades de la región. Se espera que la colaboración con municipios, empresas y organizaciones no gubernamentales potencie la transferencia tecnológica y haga que esta solución sea accesible para todos.
Víctor Bahamonde, jefe de la División de Fomento e Industria del Gobierno Regional de Valparaíso, ha destacado la importancia de esta iniciativa en el contexto del cambio climático y la gestión de residuos. Según Bahamonde, el proyecto tiene la potencialidad de provocar un impacto significativo no solo en la región, sino también en todas las comunas que luchan con el problema de los desechos textiles. Esto abre un camino para que los municipios implementen prácticas efectivas en la gestión de residuos y mejoren sus estrategias de sostenibilidad.
Con esta innovadora propuesta, la USM se posiciona como un referente en la búsqueda de soluciones para los desafíos ambientales que plantea el consumo desmedido de textiles. La instalación de la planta piloto y los estudios en terreno son cruciales para determinar el alcance de esta tecnología y su integración en otras iniciativas de valorización de residuos en la región. Al abordar la problemática de residuos textiles de manera proactiva, este proyecto no solo busca reducir la carga ambiental, sino también educar y concienciar a la comunidad sobre la importancia de una gestión sostenible de los materiales que consumimos.












