Centros de Datos en Chile: ¿Hacia Dónde se Dirige la Expansión?

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El mercado nacional de centros de datos en Chile enfrenta un momento significativo de expansión, con 36 instalaciones operativas que suman una capacidad total de 255 MW. Según un reciente análisis de la consultora Colliers, se estima que hacia el año 2031 se incorporarán 367,8 MW adicionales, gracias a una cartera de iniciativas en curso que requieren inversiones que alcanzan los US$1.616 millones. Este crecimiento no solo refleja el aumento del procesamiento de información, sino también el auge de tecnologías como la inteligencia artificial y la migración de servicios a plataformas en la nube, lo que refuerza la necesidad de una infraestructura de datos robusta y eficiente en el país.

El desarrollo de infraestructura para almacenamiento y procesamiento de datos está experimentando una fase activa en distintas regiones de Chile. Actualmente, hay numerosas obras en construcción que superan los 120 MW de capacidad, destacándose el campus que EdgeConnex está levantando en Colina, así como proyectos de Scala Data Centers en Lampa y Huechuraba. Además, Odata continúa avanzando con la segunda etapa de sus instalaciones en Lampa y San Bernardo, reforzando así la capacidad operativa de la región y contribuyendo a satisfacer la creciente demanda del mercado.

Entre los proyectos más emblemáticos de esta expansión se encuentra Alto Jahuel, desarrollado por Terranova, que ha sido el primer centro de datos en ser eximido del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA). Asimismo, Amazon está llevando a cabo una inversión considerable de US$205 millones en un nuevo centro de datos en Huechuraba, ocupando un terreno de 10,9 hectáreas. La autorización judicial definitiva obtenida por esta iniciativa subraya el interés tanto de empresas locales como internacionales en formar parte de este mercado en expansión, lo que anticipa un futuro prometedor para el sector.

Si bien el aumento de la capacidad de infraestructura es alentador, esta expansión se caracteriza por una marcada concentración entre algunos operadores. Odata lidera la capacidad instalada nacional con un 31%, seguida de Ascenty (16,5%) y Google Cloud (11,8%). Estas tres empresas en conjunto representan más del 59% de la capacidad total existente en el país, lo que plantea una dinámica interesante dentro del competitivo mercado chileno. La concentración también puede influir en la dinámica de precios y en el acceso a servicios por parte de otros actores del sector.

La distribución territorial de los centros de datos también revela un patrón interesante en la Región Metropolitana. El norte de la región concentra el 39% de las instalaciones operativas, seguido por el centro con un 33%, el poniente con un 18% y el sur con un 9%. Esta distribución no solo ofrece ventajas logísticas, sino que también refleja las estrategias de inversión y desarrollo de las empresas en función de la demanda de servicios de datos en diversas áreas del país. Es un momento clave para el sector, que se adapta y se expande para satisfacer las necesidades del futuro.