El dólar en Chile cerró la jornada con un notable incremento, cotizándose cerca de los $927,21, lo que representa un alza de $4,36, equivalente a un avance del 0,47%. Esta variación en el tipo de cambio se explica por una serie de factores tanto internos como externos que han mantenido al peso chileno bajo presión durante la sesión. La combinación de un ambiente económico desfavorable en el país y la situación de los mercados internacionales ha generado un contexto inflacionario que afecta directamente al valor de la moneda local.
A nivel local, uno de los disparadores más relevantes fue el dato negativo del Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) de mayo, que mostró una caída del 0,9% en comparación con el año anterior y un retroceso mensual del 0,2% en la serie desestacionalizada. Esta cifra ha generado preocupación respecto a la pérdida de dinamismo en la economía chilena, destacando el débil desempeño del sector minero, que es crucial para la actividad económica del país. La situación se ha visto agravada por el descenso en los precios del cobre, que terminó 1,05% más bajo en la jornada.
El cobre se cotizó a US$6,17 por libra, impactado no solo por la perspectiva de políticas monetarias restrictivas en Estados Unidos, sino también por la cautela generada por un informe del Departamento de Comercio estadounidense que podría llevar a la implementación de nuevos aranceles sobre el cobre refinado. Esta situación ha dejado a los inversores en un estado de alerta, afectando su confianza en los activos chilenos y contribuyendo a la depreciación del peso.
En el contexto internacional, el índice del dólar tuvo un leve repunte, aumentando un 0,17% hasta alcanzar los 101,08 puntos. No obstante, logró moderar parte de sus ganancias tras alcanzar niveles cercanos a máximos de 15 meses. La presión sobre el dólar global, tras declaraciones de Jerome Powell sobre menores riesgos inflacionarios, junto a la baja en las presiones de precios manufactureros y el retroceso del costo de la energía, apuntan a un posible cambio en el entorno económico, aunque el billete verde sigue siendo apoyado por datos laborales sólidos en Estados Unidos.
A pesar de la pérdida de impulso en el dólar global, el tipo de cambio en Chile cerró al alza. Factores como el negativo resultado del Imacec, la caída en los precios del cobre y la fuerza del dólar internacional han predominado sobre cualquier intento de recuperación del peso chileno. Este escenario refleja la incertidumbre económica y la complejidad que enfrenta Chile en su trayectoria hacia una estabilización económica.












