Santiago, octubre de 2026. Un reciente estudio llevado a cabo por Experian revela que el 70% de los chilenos ha indicado haber recibido al menos un intento de fraude digital en los últimos 12 meses. Este dato, que está alineado con el promedio regional de 71%, pone de manifiesto la relevancia del fraude digital en la vida cotidiana de los consumidores. El informe también revela que un preocupante 82% de los encuestados siente que los intentos de fraude han aumentado en comparación con el año anterior. Esta percepción se ve respaldada por el hecho de que el 64% de los chilenos afirma conocer a una persona que ha sido víctima de fraude, mostrando que este fenómeno sigue siendo una alarmante realidad en el país.
La creciente preocupación por el fraude digital, potenciada por el uso de inteligencia artificial (IA), ha transformado la manera en que los consumidores evalúan sus interacciones en el ámbito digital. El 86% de los chilenos expresan inquietud por la posibilidad de que la IA facilite el engaño, aunque al mismo tiempo, un 50% de los encuestados estaría dispuesto a permitir que estas herramientas analicen su información personal para detectar fraudes. Este tipo de paradoja pone de relieve un interés por la protección, aun cuando existe una percepción de riesgo asociada a la tecnología. Las encuestas indican que los consumidores sienten que distinguir entre contenido legítimo y aquel generado artificialmente sigue siendo un gran desafío, con un 54% de los chilenos sintiéndose poco seguros en esta tarea.
La investigación también aborda cómo los agentes de inteligencia artificial y los bots están comenzando a tienen un rol predominante en el ámbito digital. Sin embargo, solo un 1% de los entrevistados confía en que un agente de IA puede llevar a cabo trámites financieros de manera segura. A pesar de esto, un 17% de los chilenos ha vivido o conoce experiencias fraudulentas vinculadas a interacciones con estas tecnologías. Esto sugiere que mientras los consumidores comienzan a familiarizarse con los bots y la IA en sus rutinas diarias, también surgen nuevas inquietudes sobre la autenticidad y la seguridad de estas interacciones.
Los resultados del estudio también revelan que, en un contexto donde la confianza digital se vuelve crucial, los consumidores valoran diferentes señales de seguridad. Para un 44% de los encuestados, los controles de seguridad robustos son el principal factor que inspira confianza, seguido del uso de un lenguaje formal (33%) y la referencia a marcas reconocidas (30%). Estas preferencias ponen de manifiesto que la confianza es un componente clave para la adopción de nuevas tecnologías y para el desarrollo de plataformas digitales que sean percibidas como seguras por los usuarios.
Richard Kosche, Head of Product & Go To Market en Experian Chile, destaca que «la conversación sobre fraude digital está en plena evolución. A medida que la inteligencia artificial y los agentes inteligentes se automatizan en nuestra vida cotidiana, la confianza se convierte en un pilar fundamental para establecer relaciones más sólidas entre los usuarios y los servicios digitales. La combinación de innovación, seguridad y educación será vital para responder a las necesidades y preocupaciones de los consumidores en este nuevo panorama digital». Estos hallazgos subrayan la importancia de fomentar un ambiente digital seguro y confiable en un contexto donde el fraude sigue siendo una amenaza latente.












