El dólar cerró la jornada en Chile cotizando cerca de $888,90, marcando una disminución de $2,50, lo que representa un descenso del 0,28%. Este movimiento en el tipo de cambio se vio influenciado por el significativo avance del precio del cobre, un recurso clave para la economía chilena. Sin embargo, la caída del dólar fue contenida por la fortaleza del dólar a nivel global, lo que refleja la complejidad de los factores que afectan las monedas locales en un contexto internacional.
El principal motor detrás del fortalecimiento del peso chileno fue la notable subida del cobre, que se incrementó un 1,63%, alcanzando un valor de US$6,67 la libra, estableciendo así nuevos máximos históricos. En las últimas cuatro semanas, el metal rojo ha acumulado un incremento cercano al 14,75%, mientras que en el último año su valor ha aumentado un impresionante 37,52%. Esta tendencia se debe a una combinación de limitaciones en la oferta y una demanda estructural que se mantiene robusta, lo cual ofrece un panorama alentador para el sector minero chileno.
La oferta de cobre enfrenta desafíos significativos, particularmente debido a la disminución en la producción en Chile, que es el principal productor mundial. Esta restricción en la oferta ha contribuido a la percepción de que el mercado se encuentra ajustado y ha sido complementada por los ajustes arancelarios implementados por la administración de Donald Trump sobre ciertos metales. Estas medidas han aumentado la prima del cobre en Estados Unidos, incentivando flujos comerciales hacia los puertos de ese país y generando preocupaciones sobre la disponibilidad del metal a nivel global.
En cuanto a la demanda, el cobre sigue siendo un pilar crucial para diversas industrias, incluyendo la inteligencia artificial, la infraestructura de centros de datos, las redes eléctricas y la transición hacia fuentes de energía más sostenibles. Estos factores están sustentando una visión positiva para el metal, lo que también proporciona apoyo directo al peso chileno en el mercado de divisas. Este contexto ha permitido que la moneda local se mantenga relativamente fuerte a pesar de la firmeza del dólar en otras partes del mundo.
Sin embargo, a pesar de la presión alcista sobre el peso chileno, la caída del dólar fue moderada por la firmeza del Dollar Index, que avanzó un 0,05% y se ubicó en 98,9 puntos. Las recientes señales de alivio en las tensiones entre Israel y Hezbollah, junto con comentarios de Trump sobre un posible acuerdo con Irán, han reducido parcialmente la demanda por activos de refugio. No obstante, el mercado permanece atento a las indicaciones de la Reserva Federal, que podría considerar un incremento en las tasas de interés en el futuro cercano, lo que sigue añadiendo un grado de incertidumbre a la economía global.












