En un análisis reciente publicado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), se destacó un aumento del 2,8% en el total de vehículos controlados en las plazas de peaje a nivel nacional, alcanzando un total de 59,0 millones de transacciones. Este incremento interanual es un indicativo del crecimiento en la movilidad vehicular de los ciudadanos, a pesar de las fluctuaciones en otras áreas del transporte. Este tipo de datos refleja no solo las tendencias de uso de las carreteras, sino también el comportamiento de la economía y la demanda de transporte en el país.
Por otro lado, la empresa Metro de Santiago reportó que en abril de 2026, un total de 60,8 millones de personas utilizaron este medio de transporte. Esta cifra representa un aumento del 3,8% en comparación con el mismo mes del año anterior. Este crecimiento en el número de pasajeros es un signo positivo para el sector, ya que sugiere una mayor confianza del público en el transporte público, contribuyendo a la disminución del tráfico vehicular y potenciando la sostenibilidad en las grandes ciudades.
Sin embargo, no todas las cifras fueron optimistas. El informe también reveló que el flujo vehicular en los pórticos de autopistas urbanas de la Región Metropolitana experimentó una disminución del 0,8%, acumulando 132,2 millones de pasadas. Esta caída podría estar relacionada con varios factores, entre ellos el teletrabajo y el aumento de opciones de transporte público, así como la preferencia de algunos usuarios por evitar el uso de vehículos privados debido a las congestiones y costos asociados.
En el ámbito de las telecomunicaciones, se observó una significativa contracción en el tráfico de minutos de telefonía móvil, que descendió un 18,6% interanual, sumando 2.062,0 millones de minutos. Este descenso podría ser un indicador del cambio de hábitos de consumo, con un número creciente de usuarios que optan por aplicaciones de mensajería y aplicaciones de VoIP para comunicarse. En contraposición, el servicio de internet de conexión dedicada mostró un crecimiento del 1,6%, alcanzando 4,7 millones de clientes, lo que pone de manifiesto una creciente digitalización en el país.
Finalmente, el sector de encomiendas también mostró signos de prosperidad, con un aumento notable del 16,7% en el despacho, que totalizó 43.163,6 toneladas en un año. Sin embargo, el envío de documentos experimentó una baja del 11,8%, con 11,8 millones de unidades enviadas. Esta discrepancia puede atribuirse a la creciente digitalización y al uso de plataformas electrónicas para la gestión de documentos, resaltando la necesidad de muchas empresas de adaptarse a un entorno cada vez más digital.












