El dólar abrió este lunes 18 de mayo en Chile con un valor de $903,45, lo que representa una disminución de $5,43 o un 0,6% en comparación con la jornada anterior. Este retroceso del tipo de cambio es impulsado principalmente por factores externos que favorecen al peso chileno, a pesar de la publicación de un débil dato de actividad económica local. En este contexto, la moneda chilena se beneficia de un aumento en el precio del cobre, que subió 0,44% hasta los US$6,30 la libra, un nivel relativamente alto que ofrece soporte al tipo de cambio.
No obstante, el metal rojo enfrenta presiones debido a datos económicos decepcionantes provenientes de China, donde tanto las ventas minoristas como la producción industrial y la inversión han mostrado un rendimiento por debajo de lo esperado. Estas señales de debilidad en la segunda economía más grande del mundo contrarrestan en cierto modo el optimismo del alza del cobre. A esto se añade la expectativa de una política monetaria más restrictiva en el ámbito global debido al shock inflacionario vinculado al conflicto en Medio Oriente.
Por otro lado, el índice del dólar ha retrocedido un 0,3% hasta los 98,7 puntos, lo que explica en parte la reducción inicial del tipo de cambio en Chile. Sin embargo, el comportamiento del dólar estadounidense continúa en niveles altos, dado que los precios del petróleo se mantienen elevados y el Estrecho de Hormuz se encuentra en un estado de tensión. Además, el mercado estima que hay un 40% de probabilidad de un incremento en las tasas de la Reserva Federal, lo que limita un mayor debilitamiento de la divisa norteamericana.
En el plano local, las últimas cifras del PIB reflejan una caída del 0,5% anual en el primer trimestre, lo que superó las proyecciones preliminares del Imacec. La reducción en el PIB desestacionalizado fue del 0,3% respecto al trimestre anterior, atribuida en gran parte a una caída en las exportaciones netas, que se disminuyeron un 4,9%, mientras que las importaciones aumentaron un 2%. También se observó una contracción significativa en sectores clave como la minería, el agropecuario-silvícola y la industria manufacturera.
A pesar de los indicadores negativos de la economía chilena, la demanda interna se mantuvo en crecimiento, con un aumento del 2,1%, respaldada por el consumo y la inversión. Para el día de hoy, se proyecta que el dólar podría fluctuar entre $898 y $910. Mientras que un cobre estable y un dólar global más débil podrían atraerlo hacia la parte baja de ese rango, la debilidad del PIB local, los riesgos geopolíticos y la postura restrictiva de la Fed podrían limitar cualquier apreciación significativa del peso chileno en el mercado.












