El Ministerio de Hacienda ha lanzado un mensaje claro a los trabajadores informales del país, indicando que la nueva regulación propone una opción para que se incorporen al sistema tributario de manera voluntaria, sin afectar sus derechos sociales ni restringir el uso del efectivo. Esta medida tiene como objetivo facilitar la formalización de miles de feriantes, quienes históricamente han operado al margen del sistema por diversas razones, entre las que destacan la complejidad de las normativas fiscales y el temor a perder sus beneficios sociales. Con un régimen que promete simplificar los procedimientos tributarios, se busca ofrecer una alternativa atractiva para los comerciantes de ferias libres, quienes podrán operar bajo condiciones más favorables que las exigidas por el régimen general.
El proyecto de ley, que ya ha recibido un respaldo mayoritario en el Congreso, establece un régimen tributario especial para los comerciantes de ferias libres. Este régimen contempla una baja tasa impositiva del 1,5% sobre las ventas realizadas a través de medios de pago electrónicos, así como un tope máximo del 3,5% entre el impuesto y la comisión del operador. Además, se exime a los feriantes de llevar contabilidad o realizar declaraciones fiscales si se acogen a este nuevo régimen. Sin embargo, no se elimina la obligación de emitir la documentación tributaria correspondiente en cada transacción, lo que requiere que los feriantes mantengan un nivel mínimo de organización en sus operaciones.
Una de las novedades más significativas es la ampliación del número de contribuyentes elegibles para acogerse a este régimen. Ahora no solo se considera a aquellos cuya actividad principal sea la venta en ferias libres, sino también a quienes desarrollen actividades complementarias que serán definidas por el Servicio de Impuestos Internos (SII). Esta inclusión promete atraer a un mayor número de comerciantes al sistema, permitiendo que una parte más amplia del sector informal se beneficie de la formalización. Además, se establece una definición legal clara de lo que constituye una feria libre, lo que ayudará a regularizar el sector y brindar mayor seguridad jurídica a los feriantes.
A pesar de la aceptación general del proyecto, la discusión en el parlamento estuvo marcada por divisiones. Algunos legisladores argumentaron que la ley no ataca adecuadamente las dificultades que enfrenta el sector, como el escaso uso de pagos electrónicos y las disparidades económicas entre regiones. No obstante, los defensores de la iniciativa sostuvieron que esta propuesta es una respuesta a las aspiraciones de los propios feriantes y una alternativa viable a las exigencias del IVA general, que es considerablemente más alto. La visión del Ejecutivo, liderada por el ministro de Hacienda, Mario Marcel, se centra en la creación de un sistema tributario más justo y accesible, el cual permitirá a estos trabajadores tener un respaldo formal sin complicaciones.
Finalmente, se prevé que la implementación del nuevo régimen comience el 1 de enero de 2026, y se ha establecido un período de gracia hasta el 31 de diciembre de 2025 para que los feriantes presenten sus permisos municipales. Durante este tiempo, el SII no podrá rechazar ninguna inscripción por deudas tributarias previas a la ley, lo que representa un alivio significativo para aquellos que temían repercusiones por el pasado. Además, se ha sustituido una norma que otorgaba cinco años a los feriantes más vulnerables para regularizar su situación, implementando en su lugar un sistema de acompañamiento preferente por parte de la Defensoría del Contribuyente, asegurando que el proceso de incorporación al sistema tributario sea lo menos intimidante posible.












