La capital chilena, Santiago, se destaca en el panorama sudamericano con una tasa de vacancia de solo 0,3%, la más baja registrada por Cushman & Wakefield entre los mercados analizados. A pesar de que la actividad de arriendo ha experimentado una drástica caída del 50,2% en el último año, el mercado logístico sigue mostrando signos de dinamismo, con 485.300 m² en construcción. Esta situación destaca la creciente demanda y la escasez de espacios disponibles, lo que se traduce en más de seis de cada diez metros cuadrados actualmente prearrendados.
En un análisis más detallado, al cierre del primer semestre de 2026, Santiago presenta una disponibilidad de 71.943 m² sobre un inventario total de 2,74 millones de m². Este fenómeno ocurre en un contexto donde la infraestructura logística ha crecido un 6,7% en comparación al año anterior. Sin embargo, la rapidez con que se están prearrendando los nuevos espacios indica una clara preferencia de los operadores logísticos por asegurar los inmuebles antes de que estén completamente listos, con un notable 35% de la nueva construcción destinada a proyectos “built to suit”.
La coordinadora de Market Research Sudamérica de Cushman & Wakefield, Rosario Meneses, destaca que el mercado de bodegas en Santiago está operando a dos velocidades. Mientras algunos países de la región están absorbiendo el espacio logístico más rápidamente, Santiago se enfrenta a una limitada disponibilidad de inmuebles terminados. Este desequilibrio ha provocado que los operadores opten por esquemas de prearrendamiento, reflejando una tendencia hacia un diseño de instalaciones que responden más fielmente a las necesidades específicas de los usuarios.
La situación en Santiago contrasta notablemente con otros mercados logísticos en Sudamérica. Mientras que la vacancia promedio regional se situó en un 4,7%, cifras de otras ciudades como Bogotá, que registró un 0,6%, destacan la competencia por espacios. En cambio, en ciudades como Río de Janeiro y Buenos Aires, se observan tasas de vacancia de 12,2% y 10%, respectivamente, lo que sugiere una disparidad significativa en la oferta y demanda de espacios logísticos en la región.
En el contexto de crecimiento, el inventario de centros logísticos en América Latina alcanzó los 44,3 millones de m², mostrando un crecimiento del 4,3% en los últimos doce meses. Además, los principales puertos de la región han mantenido una activa movilización de contenedores, con Cartagena y Barranquilla a la cabeza en la logística portuaria, lo que refuerza la importancia de la infraestructura en el sostenido crecimiento del sector. La situación actual sugiere que mientras algunos mercados luchan contra la sobreoferta, la demanda en Santiago y Bogotá está cada vez más enfocada en espacios logísticos específicamente adaptados a las necesidades del usuario.












