Santiago de Chile, agosto de 2025 – A pesar del creciente uso de métodos de pago digitales, un nuevo estudio del Banco Central de Chile revela que el efectivo sigue siendo fundamental para la mayoría de los chilenos. Según la investigación, un impresionante 71% de los encuestados afirma que no tiene intención de dejar de usar dinero en efectivo, y un 85% se sentiría impactado si los comercios decidieran no aceptar esta forma de pago. Estos hallazgos destacan el rol vital que juega el efectivo en las transacciones diarias, reafirmando su naturaleza universal, accesible y confiable, especialmente en áreas donde la infraestructura digital es limitada, como señala Mauricio Gonçalves, director general de Prosegur Cash en Chile.
El estudio también subraya que el efectivo representa el 31% del total de transacciones en el país, quedando detrás solo de las tarjetas de débito, que alcanzan el 47%. Esta cifra evidencia que, aunque las transferencias electrónicas y otros métodos digitales están en auge, el dinero físico continúa dominando en términos de uso y operaciones. Gonçalves resalta que el efectivo no solo es un medio de pago preferido, sino que es esencial para la libertad e inclusión financiera. Esto es particularmente relevante en regiones donde el acceso a tecnología y servicios digitales es escaso, lo que refuerza su uso cotidiano en estos contextos.
Para muchos chilenos, especialmente en las regiones, el efectivo es indispensable para realizar transacciones diarias, abarcando en su mayoría pagos en ferias locales, transporte público y en pequeños comercios. El estudio revela que, por ejemplo, en ferias, el 72% de las transacciones se realizan en efectivo, y en transporte público, este medio de pago alcanza un 51%. Este patrón se alinea con resultados previos de la Encuesta Nacional de Uso y Preferencias del Efectivo, haciendo evidente la relevancia continua del dinero físico en la economía diaria de las comunidades más vulnerables y con menor acceso a alternativas digitales.
Pese a la creciente adopción de tarjetas de débito, que llegaron al 83% de los pagos en 2024, el efectivo se mantiene como una opción preferida. Esto se debe a que no incurre en comisiones, facilita el control del presupuesto y es aceptado en todas partes. Según el Banco Central, el efectivo sigue siendo un recurso fundamental para garantizar la inclusión financiera, por lo que fortalecer la red de cajeros automáticos y puntos de retiro es crucial. Gonçalves enfatiza que la continuidad de esta infraestructura es clave para aquellas personas que no han podido acceder a métodos de pago digitales, asegurando así su participación en la economía.
Finalmente, el estudio del Banco Central pone de manifiesto un reto significativo: la necesidad de balancear el avance de la digitalización con el acceso al efectivo. Gonçalves concluye que «el desafío de la inclusión financiera va más allá de digitalizar; se trata de garantizar que nadie quede fuera de la economía». En un mundo donde cada vez se valoran más las alternativas digitales, el efectivo sigue siendo un pilar importante que no debe ser ignorado. Esta coexistencia de métodos de pago, tanto físicos como digitales, es fundamental para construir una economía inclusiva y accesible para todos los ciudadanos.












