Las microempresas de Ancud han logrado restablecer su actividad tras la devastación causada por el incendio del 22 de febrero de 2025, que arrasó con casi 60 locales comerciales en el centro de la comuna. A través del Programa de Emergencias de Sercotec, financiado por el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo, se destinaron más de $482 millones en subsidios que oscilaron entre $4 y $10 millones, permitiendo a los emprendedores recuperar sus fuentes laborales y reactivar el comercio local. Este programa ha sido crucial para devolver la vitalidad a la economía de Ancud, demostrando el compromiso del Gobierno en ayudar a los afectados a volver a levantarse.
El Seremi de Economía, Luis Cárdenas, y varias autoridades locales realizaron recientemente una visita para evaluar el impacto de dicho programa en la comuna. Cárdenas destacó la significativa ejecución del 100% de los recursos de subsidio, subrayando que el objetivo del programa era no solo mejorar la calidad de vida de los emprendedores, sino también garantizar la recuperación del empleo. La satisfacción de las autoridades se veía reflejada en la alegría de los empresarios, quienes mostraron sus renovados establecimientos y el esfuerzo realizado para volver a operar tras la tragedia.
La directora regional de Sercotec, Jessica Kramm, también emitió comentarios positivos sobre el proceso de recuperación, indicando que el programa benefició a 53 empresarios que enfrentaron grandes desafíos después del incendio. Kramm enfatizó el notable sentido de cooperación que se observó entre los emprendedores, quienes se organizaron para encontrar nuevos locales y, en algunos casos, incluso se unieron para evitar la competencia desleal en la búsqueda de espacios para sus negocios. Este espíritu de solidaridad es una característica esencial del comercio local y de la comunidad en Ancud.
Desde la municipio, el alcalde subrogante Raúl Manzano valoró la colaboración entre el municipio y las instituciones involucradas. El municipio implementó apoyos sociales destinados a asistir a los afectados, complementando así la ayuda económica entregada a través de Sercotec, que se centró en la reactivación productiva. Manzano resaltó cómo las ayudas fueron cruciales para que los emprendedores comenzaran nuevamente sus actividades, afirmando que este esfuerzo conjunto ha servido para solidificar la base del comercio local.
Las historias de los emprendedores son un testimonio del esfuerzo y la resiliencia de la comunidad. Patricia González, dueña de Rápido y Sabroso, y Angélica Soto, propietaria de Outfit Ancud, compartieron cómo el programa les permitió no solo reabrir sus negocios, sino también mejorar sus instalaciones y ampliar sus ofertas. Por su parte, Mónica Pérez, de Sarif Joyería, destacó la importancia del financiamiento estatal en su proceso de reinvención. Estas experiencias resaltan el impacto positivo del Programa de Emergencias de Sercotec, que no solo impulsa la recuperación económica, sino que también fortalece la cohesión dentro de la comunidad ancuditana.












