El dólar en Chile ha comenzado la jornada post-electoral con una notable caída, situándose en $916, lo que representa un retroceso de $10,2 (-1,10%). Esta variación en el tipo de cambio refleja una reacción del mercado a la decisiva mayoría obtenida por la derecha conservadora en las elecciones legislativas. La victoria del sector conservador, tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, reduce así la incertidumbre en el ámbito legislativo frente a un nuevo ciclo político, lo que proporciona a los inversionistas un contexto más seguro para sus decisiones económicas en el país.
El resultado electoral en la carrera presidencial ha dejado a José Antonio Kast, del Partido Republicano, y a Jeannette Jara, del Partido Comunista, en un escenario de segunda vuelta que, si bien es competitivo, es apreciado por los inversionistas como un marco que favorece a la moderación de riesgos regulatorios y fiscales, gracias a la composición conservadora del Congreso. Este desenlace ha derivado en una apreciación del peso chileno, al percibirse que la nueva estructura política podría facilitar políticas económicas más estables.
En el ámbito de los commodities, el cobre ha registrado un leve retroceso del 0,45%, situándose en US$ 5,02 por libra. A pesar de haber alcanzado máximos en las últimas dos semanas, impulsados por un mayor apetito por riesgo tras la finalización del cierre gubernamental en Estados Unidos, el metal presenta una pausa técnica. Sin embargo, el cobre sigue siendo respaldado por factores estructurales importantes que incluyen expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal, y su reciente inclusión en la lista de minerales críticos de EE. UU., lo que refuerza su rol en sectores estratégicos como la electromovilidad.
En el contexto internacional, el índice dólar (DXY) ha registrado un leve aumento del 0,13% hasta los 99,03 puntos, recuperando parcialmente las pérdidas sufridas la semana anterior. Los inversionistas están a la espera de una serie de datos económicos cruciales que se habían pospuesto debido al cierre del gobierno estadounidense. Entre estos se encuentran los índices PMI preliminares, ventas de viviendas y reportes del sector construcción, cuyo desenlace será determinante para el comportamiento del mercado en el corto plazo.
A medida que se desarrollan estos eventos, el peso chileno se fortalece notablemente al inicio de la sesión, favorecido por el nuevo equilibrio legislativo y un ambiente global que continúa siendo propicio para los activos emergentes. Para la sesión del día, se anticipa que el tipo de cambio podría fluctuar entre $910 y $922, influenciado por la evolución del precio del cobre, los datos económicos provenientes de los Estados Unidos y los resultados de las primeras encuestas rumbo a la segunda vuelta presidencial. Los analistas, entre ellos Felipe Sepúlveda Soto, Jefe de Análisis para Admirals Latinoamérica, observan con atención estas variables para emitir sus pronósticos.












