El dólar comenzó la sesión de este viernes en Chile con un sólido avance de $1,3, alcanzando un monto de $931,3. Este incremento representa una variación positiva de 0,14%, un movimiento que se explora en el contexto de presiones externas que impactan las cotizaciones. La caída en los precios del cobre, que se sitúa en USD 4,94 por libra, marcando un retroceso de 0,15% y alcanzando su nivel más bajo en dos semanas, es uno de los factores que han contribuido a esta variación en la moneda nacional.
La debilidad de los precios del cobre se atribuye a señales de una demanda más contenida en China, donde el sector inmobiliario se encuentra en crisis, a la par que se registra una disminución en el gasto para infraestructura eléctrica. Un estudio reciente reveló que las importaciones chinas de cátodos de cobre cayeron un 22,1% interanual en octubre y un 15,7% en comparación con el mes anterior. Este dato pone de manifiesto la moderación en el consumo, añadiendo razones adicionales para que el mercado mantenga cautela respecto a las expectativas de desarrollo en la industria.
Por otro lado, el contexto de política monetaria de Estados Unidos también influye significativamente en el escenario cambiario. La Reserva Federal ha dejado entrever que no tiene intenciones de recortar las tasas de interés en su próxima reunión de diciembre. Este pronóstico está siendo respaldado por datos laborales mixtos en EE. UU., donde aunque las nóminas no agrícolas han seguido mostrando crecimiento en septiembre, la tasa de desempleo ha subido al 4,4%, su nivel más alto en cuatro años. Las reacciones del mercado frente a estos reportes han estabilizado el Dollar Index (DXY) en torno a 99,9.
A pesar de la estabilidad actual del DXY con una leve variación de +0,04%, su tendencia muestra un alza cercana al 1% para el cierre de la semana, alimentada por la expectativa de la política monetaria en EE. UU. Esta firmeza del dólar global es un factor clave que contrarresta los efectos potencialmente positivos del debilitamiento del cobre en la economía chilena. El análisis de mercado sugiere que el tipo de cambio en Chile, tras la apertura, podría fluctuar en un rango acotado entre $928 y $936.
Finalmente, factores operativos también están en juego, como el caso de Freeport-McMoRan, que anunció que la mina Grasberg en Indonesia reanudará su producción recién en julio de 2026, tras haber sido cerrada por una inundación. Aunque estos elementos pueden ofrecer un soporte estructural al precio del cobre, la demanda asiática aún se presenta como una preocupación crítica en el corto plazo. La dinámica del mercado, hoy inscrita en la intersección de flujos monetarios y decisiones de política económica, dictará las tendencias cambiarias en los días por venir.












