Formalización de Emprendimientos: Una Nueva Realidad

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Santiago, Enero de 2025.— La nueva legislación conocida como «Ley Antievasión» se está acercando a su período más crítico, con una fecha de implementación que marca un antes y un después para los emprendedores en Chile. A partir del 2 de enero de 2026, cualquier persona que desee vender productos o servicios deberá contar con un Inicio de Actividades registrado ante el Servicio de Impuestos Internos (SII). Esta normativa busca regularizar a millones de emprendedores que operan de manera informal y sin el debido respaldo fiscal, poniendo fin a la posibilidad de utilizar cuentas personales para actividades comerciales. De no cumplir con esta exigencia, enfrentarán la suspensión de sus métodos de cobro, como las plataformas digitales y las máquinas de pagos con tarjetas.

El contexto que rodea esta legislación radica en el creciente interés del SII por fiscalizar actividades comerciales no declaradas. Desde agosto, el organismo ha comenzado a recibir reportes de instituciones financieras bajo la «norma de las 50 transferencias», lo que ha permitido identificar a más de 165,000 contribuyentes con movimientos que pueden corresponder a ventas no registradas. Esta situación aumenta la presión sobre emprendedores que, hasta ahora, han podido operar sin supervisión, pero que ahora se encuentran ante el riesgo de sanciones operativas que limitan sus oportunidades de iniciar o crecer en el mercado.

Las repercusiones de la Ley Antievasión van más allá de un simple riesgo de multas. La nueva normativa permite que el SII retenga el IVA de las ventas antes de que el dinero llegue a los emprendedores en caso de incumplimiento tributario. Esto se traduce en un flujo de caja reducido y una afectación significativa al capital de trabajo, lo que podría llevar a muchas pequeñas y medianas empresas (pymes) al borde del colapso financiero. A esto se suma la dificultad que enfrentarán los informales para acceder a recursos vitales, como financiamiento estatal y la posibilidad de obtener patentes municipales necesarias para operar legalmente.

En este nuevo escenario, formalizarse ya no es una opción, sino una necesidad inminente para los emprendedores. Expertos advierten que la falta de conocimientos y el miedo a los trámites han llevado a muchos a postergar su formalización, creyendo erróneamente que sus negocios son demasiado pequeños. Sin embargo, con la entrada en vigor de estas exigencias, se hace imperative que formalicen sus actividades para poder acceder a financiamiento, establecer relaciones comerciales con empresas más grandes y asegurar su crecimiento sostenible en el tiempo.

La tarea de facilitar este proceso ha llevado a la creación de soluciones digitales, como «Formalízate Hoy», una plataforma desarrollada por la startup chilena Duemint. Este servicio se propone guiar a los emprendedores a lo largo de todo el proceso de formalización, desde la constitución de la empresa hasta el inicio de actividades en el SII y la apertura de cuentas empresariales. Con un enfoque 100% online, el objetivo es que los emprendedores puedan estar operativos en un plazo de dos semanas, eliminando las barreras que tradicionalmente han dificultado la formalización. La conclusión es clara: la informalidad tiene fecha de vencimiento, y la prioridad ahora es garantizar que los emprendedores puedan dar el paso hacia la formalización de maneras simples y sin complicaciones.