El inicio del miércoles en el mercado cambiario chileno se ha marcado por una ligera baja en el valor del dólar, que se sitúa en torno a $893, con una reducción de $1,5 (-0,17%). Esta variación se produce en un contexto donde el peso chileno recibe un impulso positivo gracias a fundamentos locales sólidos, como lo es la reciente publicación de la balanza comercial, que mostró un superávit mucho mayor al anticipado. Este resultado, que alcanza los US$3,59 mil millones, supera ampliamente la cifra anterior de US$1,9 mil millones, evidenciando una mayor entrada neta de divisas al país y brindando soporte al peso chileno frente al dólar.
A pesar de que el dólar global no presenta debilidades significativas, el peso se beneficia del buen desempeño reciente en la balanza comercial chilena. Este factor se ha traducido en un ajuste a la baja en el tipo de cambio al inicio de la jornada, destacando cómo las condiciones internas pueden influir en el comportamiento de la moneda local, incluso cuando el panorama internacional se mantiene relativamente neutral para la divisa estadounidense. La capacidad del peso para resistir movimientos adversos es un indicativo de la fortaleza de la economía chilena en estos momentos.
En el ámbito de los productos básicos, el cobre experimenta una corrección después de haber alcanzado máximos históricos recientemente. El metal rojo cae un 1,36%, ubicándose en US$5,98 la libra, en una jornada marcada por una toma de ganancias generalizada en el sector de metales. A pesar de esta corrección, el precio del cobre se mantiene elevado, impulsado por las preocupaciones sobre posibles nuevos aranceles de Estados Unidos a los metales refinados, lo que podría afectar la oferta en mercados clave como Londres y Shanghái, y que también está respaldado por una demanda continua relacionada con la electrificación y las energías renovables.
El Banco Central de China ha reafirmado su compromiso de mantener una liquidez amplia, lo que puede continuar alentando las expectativas de demanda de metales en el futuro cercano. Esta realidad refuerza la importancia del cobre en la economía chilena, pues su precio no solo afecta a los ingresos por exportaciones, sino que también tiene un impacto considerable en la estabilidad de la moneda local. La combinación de un cobre fuerte, junto con un superávit comercial, favorece un contexto positivo para el peso chileno, mientras los ojos de los inversionistas se centran en los indicadores laborales en Estados Unidos.
En el frente internacional, el Dollar Index se encuentra estable, marcando un leve aumento de +0,01% cerca de 98,2, en un mercado que principalmente se enfoca en las proyecciones de tasas por parte de la Reserva Federal en lugar de en factores geopolíticos. Los inversionistas están a la espera de datos laborales clave, incluidos informes como ADP, JOLTS y el NFP, que se publicará el viernes. Las expectativas continúan inclinándose hacia la posibilidad de dos recortes de tasas para fin de año, lo que añade otra capa de complejidad a la dinámica del tipo de cambio. Con estos elementos en juego, el tipo de cambio chileno podría fluctuar entre $888 y $900 en la jornada, con una alta sensibilidad a los reportes laborales de EE.UU. y a la evolución del precio del cobre.












