El dólar cerró la sesión en Chile cotizándose alrededor de $913,55, lo que representa una leve disminución de $0,11 con respecto al cierre anterior, equivalente a una caída del 0,01%. Este movimiento se produce en un contexto de ajustes en los mercados internacionales, donde se observaron alzas al inicio de la jornada debido a la fortaleza del dólar a nivel global y la continua incertidumbre geopolítica.
Durante la mañana, el tipo de cambio llegó a alcanzar niveles cercanos a $925, impulsado por la fortaleza del billete verde a nivel internacional. Sin embargo, la situación dio un giro tras la publicación de datos decepcionantes sobre el mercado laboral en Estados Unidos. El informe de nóminas no agrícolas reveló una caída en el empleo de 92.000 puestos durante febrero, una cifra que contrasta notablemente con el aumento de 50.000 que los analistas habían anticipado.
Además, el informe indique la revisión a la baja de las cifras de empleo correspondientes a diciembre y enero, lo que añade presión a la situación económica. En particular, la tasa de desempleo en Estados Unidos aumentó de manera inesperada a 4,4%, alcanzando así un nivel superior al 4,3% reportado anteriormente. Este panorama laboral ha renovado las expectativas sobre posibles recortes de tasas de interés por parte de la Reserva Federal en los próximos meses, lo que impacta en el comportamiento del dólar.
Tras la difusión de estos datos, el Índice del Dólar (DXY) experimentó un retroceso, quedando en aproximadamente 98,8 puntos con un avance de solo 0,11%. Esta caída ha aliviado la presión que inicialmente enfrentaba el dólar a nivel global, lo que contribuyó a moderar la volatilidad del tipo de cambio en Chile. En paralelo, el precio del cobre también se vio afectado, ampliando sus pérdidas después de la apertura de la bolsa de valores en Wall Street.
El metal rojo retrocedió un 0,29%, situándose en alrededor de US$5,80 la libra, lo que a su vez limita el soporte para el peso chileno. Así, el tipo de cambio finalizó la jornada con variaciones mínimas, reflejando un delicado equilibrio entre la leve debilidad del dólar en el contexto internacional, después de los decepcionantes datos de empleo de EE.UU., y la caída en el precio del cobre, en una sesión caracterizada por una alta volatilidad pero con un cierre relativamente estable para la moneda local.












