En un contexto de creciente incertidumbre económica, las pequeñas y medianas empresas (pymes) en Chile están comenzando a reconocer la importancia de los seguros como un elemento crítico para la protección de su liquidez y continuidad operativa. Este cambio de mentalidad se hace evidente en un país donde existen más de 629,601 pymes activas, y donde la morosidad y las interrupciones en la operación se han convertido en realidades que afectan la estabilidad financiera de estas empresas. Según las últimas cifras de la industria aseguradora chilena, las ventas de seguros generales alcanzaron los US$ 2.672 millones en el primer semestre de 2025, lo que denota un dinamismo notable en este sector y una búsqueda activa de soluciones que vayan más allá de un simple costo por póliza.
Una de las razones más apremiantes para que las pymes busquen seguros está relacionada con la morosidad de sus clientes, que actualmente afecta al 16,7% de las empresas en Chile. Este fenómeno puede afectar seriamente la liquidez de una pyme, ya que una falta de pago no solo impacta el flujo de caja inmediato, sino que puede comprometer el cumplimiento de obligaciones con proveedores y empleados. Así, protegerse contra impagos a través de seguros se vuelve fundamental para mantener la operación diaria y garantizar la solvencia ante la eventualidad de problemas con cuentas por cobrar.
Además, las pymes enfrentan el riesgo de interrupciones operacionales que pueden tener consecuencias devastadoras en su negocio. Eventos como incendios, robos o desastres naturales no solo conllevan pérdidas materiales, sino que también pueden desencadenar una caída en las ventas y un deterioro del flujo de caja que compromete la continuidad de la empresa. La reciente convulsión climática en Chile ha puesto de manifiesto la necesidad de contar con seguros que mitiguen los efectos de estas eventualidades y resguarden el patrimonio empresarial.
Con la digitalización en auge, los riesgos que enfrentan las pymes han evolucionado más allá de los daños físicos. Hoy, los problemas digitales, como ciberataques y brechas de seguridad en la información, se suman a las constreñidas exigencias regulatorias, incluyendo nuevas normativas sobre ciberseguridad y protección de datos. Las pymes que operan en este entorno complejo deben considerar los seguros no solo como un recurso ante eventualidades físicas, sino como un soporte estratégico frente a las fragilidades emergentes del negocio digital y los riesgos legales que traen consigo.
Finalmente, la integración de los seguros a una gestión más profesional dentro de las pymes es un fenómeno en crecimiento. Cada vez más empresas comprenden que los seguros no solo son instrumentos para cubrir pérdidas, sino que también son herramientas de gestión de riesgos que permiten una planificación más efectiva. A través del uso de seguros de crédito y otras coberturas, las pymes pueden ordenar sus procesos, anticipar problemas y mejorar sus interacciones con financistas. Sebastián Navarrete, gerente comercial de Crédito de ORSAN Seguros, destaca que este enfoque integral no solo contribuye a una gestión más efectiva, sino que pone en relieve la importancia de ver los seguros como un componente esencial de la salud financiera y operacional de las pequeñas y medianas empresas.












