• Home
  • Inversiones
  • Aumento de Precios de Combustibles: La Amenaza a la Liquidez Empresarial

Aumento de Precios de Combustibles: La Amenaza a la Liquidez Empresarial

Image

El reciente ajuste en los precios de los combustibles, que ha provocado incrementos cercanos a los $370 por litro en bencina y $580 por litro en diésel, está causando una significativa presión sobre la liquidez de las empresas del sector transporte y logística en Chile. Este panorama no solo afecta directamente los costos operativos de las compañías, sino que también amenaza con generar retrasos en la cadena de pagos, lo que puede llevar a una situación de morosidad generalizada si no se implementan medidas preventivas de manera oportuna. La situación se torna crítica cuando se considera que, según datos de CobranzaOnline, el rubro de transporte y almacenamiento concentra el 6,8% del total de la morosidad reportada este 2025.

Los montos adeudados son igualmente alarmantes, alcanzando un ticket promedio de facturas impagas de $4.258.490. Aunque la tasa de regularización de estas deudas es del 66%, superior al promedio general del 59%, el constante aumento en los costos operativos genera un efecto dominó que afecta la capacidad de las empresas para cumplir con sus obligaciones financieras. Belén Sanguinetti, cofundadora de CobranzaOnline, enfatiza que «el combustible constituye uno de los principales gastos del sector. Cuando su precio aumenta, las compañías suelen requerir más tiempo para cancelar a sus proveedores, lo que crea un círculo vicioso de atraso y morosidad».

Para mitigar estos riesgos, los expertos de CobranzaOnline proponen a proveedores y acreedores del sector transporte y logística que tomen medidas preventivas inmediatas. Una de las recomendaciones es realizar una evaluación rigurosa de la solvencia de los clientes antes de proporcionar servicios o extender plazos de pago. Esto implica revisar el historial crediticio, posibles demandas judiciales y el cumplimiento de obligaciones laborales, así como estar atentos a cambios societarios que puedan influir en la estabilidad financiera del cliente.

Asimismo, se sugiere establecer reglas internas claras para el monitoreo de saldos y abrir conversaciones sobre deudas antes de que estas se vuelvan incontrolables. Contar con alternativas de pago estructuradas para aquellos clientes que enfrentan dificultades financieras transitorias es otra estrategia clave. La definición de esquemas de abonos y cuotas claras y formalizadas puede ayudar a organizar los pagos y facilitar la recuperación de deudas pendientes.

Finalmente, Sanguinetti enfatiza la importancia de tomar acciones de cobranza más firmes a tiempo, antes de que la morosidad se agrave y aumente el riesgo de incobrabilidad. Publicar alertas en boletines comerciales y llevar a cabo acciones de cobranza tempranas son medidas que pueden resultar clave para incentivar la regularización. «El verdadero desafío hoy no es solo si te pagan, sino cuándo te pagan. Adelantar acciones es la mejor forma de proteger el flujo de caja y evitar que una dificultad momentánea se convierta en un problema sistémico que afecte toda la cadena de suministro», concluye.