Este martes, el dólar cerró en Chile cerca de los $900,05, lo que representa un aumento de más de $2,4, lo que equivale a un avance superior al 0,28%. Este comportamiento en el mercado cambiario refleja la fortaleza global del billete verde, a pesar de una subida moderada debido al sólido desempeño del cobre, que sigue siendo un pilar fundamental para la economía chilena. En este contexto, el Dollar Index también experimentó un crecimiento del 0,47% hasta alcanzar los 98,09 puntos, impulsado por factores como la tensión geopolítica en Medio Oriente y los elevados precios del petróleo, lo que continúa generando incertidumbre en los mercados.
La reciente publicación del dato de inflación correspondiente a abril en Estados Unidos, que registró una variación anual de 3,8%, tuvo un impacto limitado en los mercados. Aunque el resultado superó las expectativas, la reacción fue moderada, ya que gran parte del incremento se explicó por el aumento en el precio de la energía y otros factores temporales. Esto sugiere que, a pesar de las presiones inflacionarias, la expectativa de una postura cautelosa por parte de la Reserva Federal se mantiene, lo que influye en la estabilidad del dólar a nivel global.
En el ámbito local, el avance del dólar fue contrarrestado por el alza del cobre, que subió un 0,55% hasta los US$6,52 la libra, alcanzando niveles cercanos a máximos históricos. Este incremento en el precio del cobre se relaciona con las expectativas de mayor demanda en sectores clave como la inteligencia artificial y la electrificación, además de riesgos en la oferta provocados por restricciones en la producción de ácido sulfúrico, vital para la minería en Chile. La sólida relación entre el cobre y el peso chileno actúa como un amortiguador frente a las presiones externas.
En resumen, la situación del dólar en Chile muestra un aumento que responde principalmente a la fortaleza externa de la divisa estadounidense y la cautela global tras la publicación de datos inflacionarios en EE.UU. Sin embargo, la significativa demanda de cobre a nivel internacional y su comportamiento en precios limitan el avance del dólar, favoreciendo la estabilidad del peso chileno. Esto revela la interconexión entre los mercados de divisas y de commodities, especialmente en una economía tan dependiente de los recursos naturales como la chilena.
Los analistas destacan que, de mantenerse la tendencia actual en los precios del cobre y la estabilidad del peso, el escenario para el dólar podría seguir siendo positivo, pero con un avance moderado. La clave estará en observar los próximos datos económicos tanto en Estados Unidos como en Chile, así como las dinámicas globales relacionadas con el comercio y la política monetaria. En este contexto, los inversionistas continúan atentos a las señales que puedan anticipar cambios en la dirección de la política económica y las cotizaciones de las principales materias primas en el mercado internacional.












