El dólar en Chile comenzó la jornada este lunes cerca de los $912,45, lo que representa un avance de $6,81, equivalente a un incremento del 0,75%. Este movimiento refleja una tendencia negativa para el peso chileno, impulsada por factores externos y internos que han influido en el mercado cambiario. La caída en el precio del cobre, que experimenta una disminución del 2,96% hasta los US$6,17 por libra, ha contribuido significativamente a la depreciación del peso, afectando la estabilidad económica del país.
El retroceso del cobre se debe a un aumento en la disponibilidad de concentrado a nivel global y a una disminución de la demanda desde China, uno de los principales consumidores de este metal. Si bien sectores como el de energías renovables y la electrónica continúan mostrando robustez, la debilidad de industrias tradicionales en China está generando presiones a corto plazo sobre los precios del cobre. Este escenario plantea incertidumbres sobre el futuro del peso chileno y su relación con el dólar.
Por otro lado, el índice del dólar se ubicó en 101,01 puntos, mostrando un alza del 0,35% ante el aumento de las expectativas de incrementos de tasas por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos. Los mercados están asignando una probabilidad creciente a nuevas subidas de tasas en los próximos meses, particularmente hacia septiembre y octubre. Este contexto ha fortalecido al dólar frente a otras monedas emergentes, lo que repercute directamente en el tipo de cambio chileno.
Además, el incremento en los precios del petróleo ha reavivado preocupaciones sobre la inflación, lo que a su vez apoya la estrategia de una Reserva Federal más restrictiva en su política monetaria. En este ambiente de incertidumbre, activos como el oro están sufriendo retrocesos drásticos, mientras que el dólar se presenta cada vez más atractivo para los inversionistas debido al mayor diferencial de tasas de interés. Esto provoca que los operadores del mercado estén atentos a posibles cambios en el tipo de cambio.
Para el resto de la jornada, se espera que el tipo de cambio oscile entre $908 y $918. Si la presión sobre el cobre se mantiene y el dólar continúa en su tendencia por encima de los 101 puntos, no sería sorprendente ver al tipo de cambio acercarse a la parte superior de este rango. Sin embargo, cualquier indicio de recuperación en los precios del cobre o toma de ganancias en el dólar internacional podría moderar el avance del tipo de cambio, llevando a una posible estabilización del peso chileno.












