Los seguros de incendio y sismo vinculados a créditos hipotecarios son un tema crucial que afecta a más de 1,4 millones de asegurados, según datos de Ancla Seguros. Esto implica que un porcentaje significativo de los propietarios de viviendas no solo enfrenta el costo de su préstamo hipotecario, sino también un gasto adicional importante que puede oscilar entre el 3% y el 10% del dividendo mensual. Este gasto se mantiene durante gran parte del periodo de financiamiento, que en muchos casos supera las dos décadas. La incorporación de estos seguros dentro del pago mensual puede dificultar su visibilidad, haciendo que muchos propietarios no tomen conciencia del impacto que representan en sus finanzas a largo plazo.
La complejidad de los créditos hipotecarios implica que los propietarios no solo son responsables de pagar el capital e intereses, sino que también deben considerar los seguros asociados. Estos seguros son fundamentales para proteger el inmueble en caso de incidentes como incendios o sismos, un riesgo significativo en muchas regiones. La estadística revela que el monto asegurado promedio por inmueble es de aproximadamente 2.426 UF, lo que resalta la relevancia de contar con una cobertura adecuada. El mercado de seguros de incendio y sismo está estimado entre 380 mil y 400 mil millones de pesos anuales, lo que evidencia su importancia económica en el sector inmobiliario.
Es fundamental considerar que la opción del seguro de incendio y sismo no tiene que permanecer inalterada durante todo el periodo del crédito hipotecario. Según Cristian Prieto, gerente de ventas de Ancla Seguros, los propietarios pueden sustituir su póliza actual por otra que cumpla con los requisitos establecidos por la institución financiera. Esta flexibilidad permite a los deudores explorar alternativas más convenientes que podrían reducir el costo de su seguro entre un 25% y un 40%, lo que, a largo plazo, puede traducirse en un ahorro significativo. Este cambio, sin embargo, requiere un análisis cuidadoso y un cumplimiento estricto de las condiciones exigidas por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).
El impacto financiero de estos seguros se amplifica si el inmueble se ha adquirido como inversión. En este contexto, los propietarios deben equilibrar el costo del dividendo frente a los ingresos generados por el arriendo. Un análisis presentado por Diario Financiero y recopilado por Ancla muestra que en varias comunas de Santiago, el dividendo supera en valores significativos en el arriendo mensual. Por ejemplo, en Ñuñoa, la diferencia entre el costo del dividendo y el ingreso por arriendo puede alcanzar hasta -$113.000 mensuales, lo que resalta la importancia de optimizar los gastos asociados.
Ante esta realidad, una disminución en el costo del seguro de incendio y sismo puede tener consecuencias directas en la rentabilidad de la propiedad. Si por ejemplo, una propiedad presenta una diferencia de $60.000 mensuales entre el arriendo y el dividendo, una reducción de $20.000 en el costo del seguro podría disminuir esa brecha en un tercio. Esta información resalta la necesidad urgente de que los propietarios evalúen y reconsideren sus pólizas de seguro, no solo para asegurar su inmueble, sino también para mejorar su situación financiera en el exigente mercado de bienes raíces.












