Calidad de Vida Urbana: El Impacto en Ciudades Intermedias Chilenos

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El más reciente Índice de Calidad de Vida Urbana (ICVU) 2025, presentado por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) en colaboración con la Pontificia Universidad Católica de Chile, ha revelado un panorama preocupante en torno a la calidad de vida en las ciudades del país. Este informe, que abarca un análisis comparativo de los últimos diez años, muestra un marcado deterioro en diversos indicadores que afectan a la mayoría de las comunas con más de 50 mil habitantes, poniendo en evidencia un retroceso significativo en las condiciones urbanas. De acuerdo a los datos, un alarmante 72,7% de las comunas evaluadas se encuentran actualmente en niveles de calidad de vida medio bajos y bajos, lo que contrasta con los niveles más altos reportados en el año 2015.

Particularmente preocupantes son los hallazgos en relación con las ciudades intermedias, que se han visto más afectadas por este deterioro. El informe indica que un impactante 62,1% de las comunas en estos núcleos urbanos, definidos como aquellos con menos de 250.000 habitantes, se encuentran en niveles bajos de calidad de vida. Esto se traduce en un aumento en las brechas entre las distintas comunas, algo que no solo repercute en la calidad de vida de sus habitantes, sino que también plantea serios desafíos para el desarrollo sostenible de estas localidades. Durante los últimos años, marcados por crisis sociales y la pandemia, se han evidenciado retrocesos significativos en indicadores clave que afectan a estas comunidades.

El director del Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales UC, Arturo Orellana, destacó que el retroceso en la calidad de vida urbana no es un fenómeno aislado, sino que se ha extendido por diversas áreas metropolitanas y comunas de la Región Metropolitana, donde también se han registrado caídas en varios indicadores cruciales. La situación es tal que solo un 14,1% de las comunas han logrado mantener un nivel alto o medio alto de calidad de vida, lo que indica que cerca de un tercio de ellas ha experimentado un descenso en sus niveles de calidad en la última década. Alfredo Echavarría, presidente de la CChC, enfatizó la importancia de este tipo de estudios para contribuir a un debate que impulse políticas públicas efectivas y basadas en datos concretos.

Dentro de las dimensiones más afectadas destaca la conectividad y movilidad, que ha mostrado caídas alarmantes en variables como tiempos de traslado y costos de transporte. Esta situación se repite en el ambiente de negocios y en las condiciones socioculturales, donde se ha registrado un estancamiento que afecta la participación ciudadana y el dinamismo económico local. Ante este panorama, el informe hace un llamado contundente a enfrentar una serie de desafíos cruciales para la próxima década, destacando la necesidad de fortalecer el transporte público, integrar mejor la urbanidad y fomentar el desarrollo de economías locales, así como revitalizar el tejido social.

El desafío que se presenta es claro: es imperativo avanzar hacia una planificación urbana más coordinada, que involucre a distintos niveles de gobierno y a los ciudadanos en la toma de decisiones. La necesidad de políticas públicas que se basen en evidencia y que respondan a las realidades de cada comuna se ha vuelto más urgente que nunca. Con el objetivo de revertir esta tendencia de deterioro, es fundamental el compromiso desde todos los sectores para asegurar que las ciudades chilenas mejoren y garanticen una calidad de vida digna y sostenible para todos sus habitantes.