En medio de un escenario económico que por años obstaculizó el acceso a la vivienda y complicó las inversiones inmobiliarias en Chile, surge una tendencia renovada: la compra de departamentos con entrega inmediata. Los expertos del sector señalan que las condiciones actuales del mercado están creando una oportunidad sin precedentes para aquellos que buscan construir patrimonio a largo plazo. Ante altas tasas hipotecarias y restricciones crediticias, las inmobiliarias han comenzado a reinventar sus estrategias comerciales, resultando en precios más competitivos, financiamiento flexible y una serie de beneficios inéditos que fomentan la compra inmediata.
El Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) está respaldando esta tendencia a través de un atractivo subsidio estatal que permite acceder a tasas hipotecarias cercanas al 3,2% o 3,3% en viviendas nuevas de hasta 4.000 UF. Adicionalmente, las inmobiliarias están implementando promociones significativas para reducir el stock acumulado desde la pandemia, ofreciendo descuentos y facilidades para el pago del pie. Según Michelle Zaror, CEO y Fundadora de Zaror Invest, este escenario es especialmente atractivo para los inversionistas, quienes ahora pueden encontrar precios hasta un 10% más bajos a través de proyectos construidos con subsidios específicos.
El impacto de esta tendencia es palpable en las cifras del sector. Datos recientes de la Cámara Chilena de la Construcción indican que las ventas de viviendas nuevas en la Región Metropolitana aumentaron un 19% durante el primer trimestre de 2026, con un énfasis en las unidades debajo del umbral de 4.000 UF y gracias al subsidio a la tasa hipotecaria. Este dato sugiere que el atractivo por la compra de bienes raíces sigue en crecimiento, respondiendo a una demanda que ahora se siente más segura y fundamentada en condiciones claras, en lugar de meras expectativas.
Para Zaror, una de las diferencias clave con años anteriores es la sensación de certeza que permea el mercado. «Antes todo era expectativa. Hoy se ofrecen certezas. Es más sensato aprovechar una tasa históricamente baja que esperar a que el precio baje aún más», precisa. Ella ha adoptado un enfoque proactivo, adquiriendo cuatro departamentos en entrega inmediata, enfatizando que aunque la inversión inmobiliaria es típicamente una jugada a largo plazo, comprar en el momento adecuado puede resultar en una plusvalía significativa. Zaror invita a los potenciales inversionistas a replantear su forma de visualizar la inversión y a no temer explorar alternativas fuera de los fondos de pensiones tradicionales.
La competencia entre bancos e instituciones financieras, potenciada por el subsidio estatal, ha dado origen a una verdadera ‘guerra de tasas’ para los préstamos hipotecarios. Actualmente, algunas entidades ofrecen créditos a tasas cercanas al 3,2%, muy por debajo de lo que se veía en años anteriores. «Invertir no es un error; el verdadero error es no hacerlo», sostiene Zaror, quien concluye que todos deberían tener la oportunidad de construir patrimonio. Esta es una invitación a considerar la inversión inmobiliaria no solo como un medio de generar ingresos, sino como una herramienta vital para asegurar una estabilidad financiera a largo plazo.












