Mujeres Inmobiliarias ha presentado un nuevo modelo de financiamiento habitacional que se orienta a facilitar el acceso a viviendas con precios superiores a 4.000 UF. Esta innovadora propuesta surge en un contexto donde se han incrementado las tasas hipotecarias y se han implementado mayores exigencias regulatorias para las instituciones financieras. Además, la política de subsidios actuales se centra predominantemente en viviendas de menor costo, lo que ha dejado un vacío en el mercado para aquellas familias que buscan propiedades de mayor valor. Este esquema busca responder a esa necesidad y abrir nuevas oportunidades para quienes desean acceder a un hogar digno y adecuado.
El modelo de financiamiento revela una estructura mixta que implica diversas fuentes de capital. En este nuevo sistema, se estipula que el comprador deberá aportar el 12% del precio de la vivienda, lo que garantiza un compromiso inicial. Un 13% adicional se financiaría a través de deuda privada sin garantía real, promovida por fondos de inversión. Finalmente, el 75% restante se cubrirá con un crédito hipotecario tradicional proporcionado por bancos. Este enfoque no solo diversifica las opciones de financiamiento, sino que también está alineado con las exigencias de Basilea III, lo que facilita la movilización de activos y aligera las provisiones que deben mantener las instituciones financieras.
El potencial de este modelo de financiamiento se hace evidente al considerar el mercado disponible. Según datos del sector, hay más de 20.000 unidades habitacionales en el rango de 4.500 a 6.000 UF, cuyo valor total podría alcanzar la impresionante cifra de 90 millones de UF. Sin embargo, el sector enfrenta desafíos significativos, ya que muchas de estas viviendas han experimentado una alta demora en su rotación comercial, en gran parte debido a los elevados montos de pie que requieren los bancos y las exigencias de ingresos para calificar para un crédito. Este nuevo modelo podría ser la clave para reactivar la venta de estas propiedades, ofreciendo a más compradores la oportunidad de acceder a ellas.
El nuevo modelo propuesto también se enmarca en un contexto más amplio de diálogo y colaboración entre el gobierno y los gremios del sector inmobiliario, que han resaltado la inminente publicación de la nueva Ley de Subsidio al Dividendo. Esta ley tiene como objetivo complementar los esfuerzos de financiamiento en el rubro, permitiendo que cada vez más familias puedan cumplir su sueño de ser propietarios. Con el incremento de normativas y políticas favorables, el mercado de la vivienda en Chile podría enfrentar un nuevo impulso que fomente tanto el acceso a la vivienda como la estabilidad del sector inmobiliario.
A medida que se avanza en la implementación de estas iniciativas, la mirada se centra en cómo afectarán a las familias chilenas en su búsqueda de vivienda. La viabilidad y sostenibilidad del nuevo modelo de financiamiento dependerá de cómo respondan tanto los bancos como los fondos de inversión y los propios compradores. La oferta de viviendas de mayor calidad y su accesibilidad económica será fundamental para transformar el panorama actual del mercado inmobiliario, garantizando que más chilenos puedan disfrutar de un hogar seguro y adecuado en un entorno de creciente complejidad económica.












