Reforma Previsional: ¿Qué impacta en tu empresa en 2026?

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La Reforma Previsional no debe considerarse únicamente como un cambio a largo plazo, ya que su implementación traerá una serie de hitos significativos que las empresas deben registrar y anticipar. A partir de 2026, comenzarán a manifestarse cambios que afectarán de manera directa las operaciones de Recursos Humanos, Remuneraciones, Finanzas y Administración. Un primer hito que ya ha tenido lugar es la entrada en funcionamiento del Sistema Único de Cobranza de Cotizaciones (SUCC) en junio, un mecanismo centralizado que permite a las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), el Instituto de Previsión Social (IPS) y la Tesorería General de la República coordinar esfuerzos para la recuperación de deudas previsionales, con la supervisión de la Superintendencia de Pensiones. Las empresas ahora tienen menos margen de maniobra para ignorar estas deudas, ya que el SUCC les da a las autoridades de cobranza mayores facultades legales y capacidad de ejecución.

El segundo hito se prevé para agosto, cuando se incremente la cotización de cargo del empleador a un 3,5%. Este porcentaje incluirá el Seguro de Invalidez y Sobrevivencia, así como la Cotización con Rentabilidad Protegida, y será aplicable a la cotización de dicho mes que se paga en septiembre. A pesar de ser un cambio anticipado, muchas empresas aún no han ajustado sus presupuestos o sistemas de remuneración para reflejar este incremento. La correcta adaptación a este aumento es vital para evitar errores en los procesos de pago, lo que podría desencadenar consecuencias financieras desfavorables y conflictos laborales.

En septiembre, las miradas se centrarán en el aumento de la Pensión Garantizada Universal (PGU), que alcanzará los $250.000 más un ajuste por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) para las personas mayores de 75 años. Además, se publicará la normativa definitiva sobre el régimen de inversión de los Fondos Generacionales. Estos cambios, aunque afectan mayormente a los trabajadores, también brindan a los departamentos de Personas y Bienestar de las empresas una oportunidad para actuar. Podrían jugar un papel fundamental en la información y orientación de aquellos empleados que se encuentren próximos a jubilarse o necesiten asistencia para comprender las alternativas disponibles.

Ante esta serie de modificaciones y la incertidumbre que pueden generar, es esencial que las empresas actúen proactivamente. Se recomienda revisar exhaustivamente los procesos de pago y control de cotizaciones previsionales, identificar cualquier deuda o inconsistencia en los registros y coordinar las acciones entre las áreas de Personas, Remuneraciones, Finanzas y Administración. Esto no solo facilitará el cumplimiento normativo, sino que también ayudará a preparar los sistemas internos para el aumento de cotización que tendrá lugar en agosto, evitando posibles contratiempos.

Finalmente, es fundamental que las empresas se mantengan alertas ante las nuevas definiciones normativas relacionadas con los Fondos Generacionales y busquen asesoría especializada para comprender los cambios y sus implicancias. La correcta interpretación y anticipación a estos hitos permitirá a las organizaciones no solo cumplir con la normativa vigente, sino también hacer frente a los desafíos de la Reforma Previsional de manera óptima. No hay que esperar a recibir notificaciones oficiales, el momento de actuar es ahora.