Santiago fue el punto de encuentro de los líderes del sector energético en América Latina durante la 9ª Cumbre de Energía de América Latina 2026, celebrada el 20 de abril. Este evento anual se ha consolidado como una plataforma fundamental donde se entrelazan las ideas de empresas energéticas, ingenieros, desarrolladores de proyectos e inversionistas, así como representantes del sector público. A través de discusiones significativas, se evaluaron las oportunidades surgidas de la evolución de la industria energética en la región, destacando la importancia de la cooperación y el diálogo entre los diferentes actores involucrados en la transformación del sector.
En un panel titulado “¿Qué pasa con la transmisión? La visión de los operadores”, David López, Gerente País de Redinter en Chile, subrayó que la transmisión de energía no debe verse como un objetivo en sí mismo, sino como un catalizador para la creación de riqueza, empleo y desarrollo sostenible en el territorio. Según López, la capacidad de transmitir energía eficazmente es crucial para potenciar el crecimiento y garantizar la cohesión territorial, lo que confirma la fundamental interrelación entre la infraestructura de energía y el bienestar social y económico de los países.
López enfatizó la necesidad urgente de trabajar en la interconexión eléctrica de Chile con países vecinos como Argentina, Perú y Bolivia. “Recuperar la confianza en el sector y brindar certidumbre a todos los involucrados son pasos necesarios para materializar interconexiones que beneficien a toda la región”, afirmó el ejecutivo. Para él, este proceso es esencial para dejar de considerar a Chile como una isla energética, siendo que la emergencia de mercados interregionales puede ofrecer grandes ventajas tanto económicas como de seguridad en el suministro eléctrico.
En el contexto de la conferencia, que reunió a expertos de distintas naciones, se abordaron temáticas relacionadas con la energía renovable y la transición energética, así como los desafíos relacionados con la transmisión y distribución de energía eléctrica. David López subrayó que una infraestructura de transmisión sólida es clave para la transición energética. Reiteró que no existe transición sin un sistema de transmisión eficiente que conecte regiones y países, destacando que el propósito último no es favorecer a un país sobre otro, sino fomentar la estabilidad y la seguridad del sistema eléctrico en su conjunto.
Por último, López hizo hincapié en que, dentro de la visión de Redinter, la interconexión no solo es un medio para exportar excedentes energéticos, sino también para importar seguridad, especialmente ante eventos climáticos extremos. Resaltó la importancia de tener una institucionalidad clara que promueva la transmisión energética como un verdadero habilitador del desarrollo local y de la resiliencia de las comunidades. Este enfoque, según López, es esencial para transmitir el potencial de energía limpia que Chile tiene para ofrecer.












