• Home
  • Economía
  • Aumento del petróleo: ¿cómo afecta a la logística en Chile?

Aumento del petróleo: ¿cómo afecta a la logística en Chile?

Image

La escalada del precio del petróleo ha comenzado a tener un impacto significativo en los presupuestos logísticos de las empresas en América Latina. Con un aumento acelerado de más del 40% en pocas semanas, impulsado por el conflicto en Medio Oriente y las crecientes tensiones en el estrecho de Ormuz, donde transita aproximadamente el 20% de la energía global, las compañías están bajo presión para recortar sus costos. En este contexto, las organizaciones buscan reducir hasta un 18% la distancia recorrida en sus operaciones logísticas para mantener su rentabilidad, lo que refleja una respuesta rápida a un entorno económico cada vez más complicado.

En Chile, el impacto se ha vuelto crítico, con precios de la gasolina alcanzando aumentos cercanos a los 370 pesos por litro y el diésel oscilando entre 570 y 580 pesos. Este aumento ha sido calificado por las autoridades como uno de los mayores shocks energéticos en décadas. Para hacer frente a esta crisis, el país ha visto la necesidad de destinar más de 50 millones de dólares semanales en medidas de contención, un reflejo de la interconexión entre el sector energético y la logística en una economía donde esta última representa alrededor del 4% del PIB.

La ineficiencia operativa, que antes podría haber sido considerada un desvío menor, ahora se convierte en un factor crítico que afecta la rentabilidad de las empresas. Los viajes de retorno vacíos y los kilómetros innecesarios se traducen en pérdidas directas que las compañías ya no pueden permitirse. Ante esta situación, se está produciendo una aceleración en la adopción de tecnologías logísticas. Herramientas como la planificación inteligente y el monitoreo en tiempo real están permitiendo a las empresas reducir entre un 13% y un 18% los kilómetros recorridos, lo que no solo disminuye el consumo de combustible, sino que también ofrece retornos de inversión en un periodo entre 6 y 8 meses.

Mientras que Chile y Argentina enfrentan este mismo choque externo, sus capacidades de respuesta son diferentes. Argentina, con una mayor exposición a la volatilidad de precios, contrasta con Chile, que aunque muestra mayor estabilidad, enfrenta limitaciones debido a su geografía y dependencia energética. Países como Brasil y México, que cuentan con una mayor diversificación en su matriz energética, han encontrado en la optimización logística y la adopción de tecnología factores esenciales para mantener su competitividad en un entorno volátil.

La presión sobre los costos logísticos parece que continuará en los próximos meses, y las empresas están cada vez más convencidas de que la falta de incorporación de tecnología podría poner en riesgo su rentabilidad. Así lo aseguran expertos del sector, quienes destacan que la reducción de los viajes de retorno vacíos se ha convertido en un foco primordial para la incorporación de soluciones tecnológicas. El caso chileno está sirviendo como un medidor del impacto que un aumento de precios en la energía tiene sobre la logística en toda la región, obligando a las empresas de distribución y retail a replantear estrategias de forma casi inmediata.