Con la llegada de la Operación Renta 2026, miles de contribuyentes en Chile se preparan para uno de los procesos más esperados del año: la devolución de impuestos, que se realiza a través de la declaración anual de renta mediante el Formulario 22. Este proceso, administrado por la Tesorería General de la República, permite a quienes han pagado un monto superior al impuesto correspondiente obtener su saldo a favor. La devolución se efectúa principalmente mediante transferencia bancaria, cheque o retiro en caja, y se espera que sea realizado entre abril y mayo, dependiendo de la fecha de presentación de la declaración.
Los contribuyentes que tienen derecho a solicitar la devolución son aquellos cuya declaración de impuestos muestra un saldo a favor. Este escenario se presenta cuando se han realizado retenciones durante el año que superan el impuesto final determinado. Por ejemplo, esto puede suceder si los contribuyentes pagaron Pagos Provisionales Mensuales (PPM) en exceso o si son beneficiarios de rebajas tributarias aplicables. Si el total pagado durante el año excede el impuesto a pagar, la devolución es una posibilidad concreta que alivia la carga económica de muchas personas.
Sin embargo, uno de los aspectos más confusos de este proceso es la posibilidad de que se retenga la devolución, total o parcialmente. Esta decisión no está en manos del Servicio de Impuestos Internos (SII), sino que corresponde a la Tesorería General de la República, que puede realizar compensaciones antes de proceder con el pago. Entre las razones más comunes para estas retenciones se encuentran deudas fiscales, créditos universitarios pendientes, pensiones alimenticias adeudadas y errores en la declaración de impuestos. Por tanto, es crucial que los contribuyentes revisen sus obligaciones para evitar sorpresas desagradables.
La abogada y directora tributaria de EDIG, ha expresado que es fundamental que los contribuyentes comprendan que la devolución de impuestos no debe considerarse como un bono, sino como un ajuste a su carga tributaria. «Antes de recibir el dinero, el Estado puede compensar deudas existentes, lo que hace vital revisar la situación financiera y tributaria de cada persona», advierte. Ella también recomienda que los contribuyentes revisen previamente la propuesta del SII antes de hacer su declaración, así como verificar cualquier deuda vigente que puedan tener.
Finalmente, se ofrecen algunos consejos prácticos para que los contribuyentes optimicen sus posibilidades de recibir la devolución sin inconvenientes. Es aconsejable declarar dentro de los plazos establecidos para acelerar el proceso de recepción de la devolución, preferir transferencias bancarias para minimizar los retrasos, y hacer seguimiento al estado de la devolución en línea. Asimismo, mantener las deudas regularizadas es esencial para evitar retenciones que podrían afectar el monto a recibir. Con buena planificación y una correcta declaración, los contribuyentes pueden asegurarse de no perder este beneficio.












