Arrendamiento en Providencia: ¿Por qué los hogares prefieren rentar?

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En Santiago, el arriendo de viviendas ha cobrado un mayor protagonismo en los últimos años, destacándose especialmente en la comuna de Providencia, donde el 51,1% de los hogares son arrendatarios. Este fenómeno también se observa en Las Condes, donde el porcentaje asciende a un 40,8%. Según los datos del Censo 2024, en el sector oriente de la capital, el 40,5% de las familias habita en viviendas arrendadas, cifra que supera el promedio nacional del 26,2%. Esto refleja un cambio significativo en la forma en que los santiaguinos acceden a la vivienda, impulsado por las crecientes exigencias económicas que implica la compra de un inmueble.

La adquisición de un departamento de aproximadamente 70 m² en comunas como Providencia o Las Condes no solo es un desafío por la elevada demanda, sino que también requiere de ingresos mensuales líquidos que oscilan entre $3,9 millones y $5,2 millones. Esta cifra, que supera ampliamente los salarios promedio en el país, ha hecho que muchos opten por arrendar en lugar de comprar. La difícil situación de financiamiento en el mercado inmobiliario ha llevado a que cada vez más personas se vean forzadas a considerar opciones de arriendo como una alternativa viable.

Tomás Rodríguez Botto, analista del mercado, señala que la decisión de optar por el arriendo está profundamente influida por las prioridades de los actuales compradores, en particular los jóvenes profesionales. Muchos de ellos eligen la flexibilidad de vivir en arriendo en lugar de asumir el compromiso que conlleva una hipoteca de largo plazo. «La gente está priorizando la cercanía a su lugar de trabajo, la calidad de vida y la disponibilidad de servicios, más que la estabilidad que promueve la propiedad», explica Rodriguez, destacando un notable cambio en las preferencias del mercado.

Además de la ubicación, hay otros factores que influyen en la elección de vivienda. Los habitantes de estas comunas consideran el acceso a transporte público, áreas verdes y la conectividad, todos elementos clave en su decisión. Con el auge del teletrabajo, también surgen nuevas necesidades, como espacios adecuados para trabajar desde casa y la posibilidad de tener mascotas. Estos requerimientos varían considerablemente según la etapa de vida de los inquilinos, lo que está reconfigurando la oferta de departamentos en la zona.

Particularmente entre los adultos mayores, se ha observado un cambio en las preferencias relativas a las propiedades. Muchos de ellos están vendiendo sus propiedades más grandes y optando por departamentos más pequeños de uno o dos dormitorios, buscando así reducir costos de mantención y ganar en autonomía. Según Pablo Gariboldi, especialista en el sector, este cambio está transformando los criterios utilizados en la tasación, venta y desarrollo de nuevos proyectos inmobiliarios, lo que a su vez está remodelando el panorama del mercado de la vivienda en Santiago.