Burberry, la icónica marca británica de moda, ha anunciado que podría reducir su personal en un total de 1,700 empleos a nivel global en un intento por recortar costos tras un alarmante desplome del 117% en sus ganancias antes de impuestos en el último año fiscal. Este anuncio fue realizado en medio de una crisis significativa en la industria del lujo, donde Burberry reportó por primera vez en mucho tiempo una pérdida de £66 millones en comparación con una ganancia de £383 millones. Esta situación refleja no solo los retos internos de la empresa, sino también un panorama más amplio de dificultades que enfrenta el sector de bienes de lujo a nivel global.
En su esfuerzo por alcanzar un ahorro de costos de aproximadamente £60 millones, la compañía ha decidido eliminar el turno nocturno en su planta de impermeables de Yorkshire, impactando directamente a unos 170 trabajadores. Esta decisión se suma a un plan más extenso que contempla ajustes en las oficinas centrales de la marca y potencialmente afectando diversas tiendas. El CEO de Burberry, Joshua Schulman, ha indicado que la mayoría de los recortes se centrarán en la sede en Londres, aunque ha subrayado que no se prevén cierres de tiendas importantes, buscando mantener una presencia significativa en el mercado.
Uno de los cambios más notables se llevará a cabo en la planta de Castleford, destinada a la manufactura de gabardinas, donde se espera que los recortes de empleo permitan a la empresa realizar una «inversión significativa» en la renovación de la instalación. Schulman ha expresado su intención de salvaguardar la producción nacional del Reino Unido, destacando el valor de la herencia de hacer gabardinas británicas. Sin embargo, esta medida ha sido recibida con preocupación, especialmente por parte de los sindicatos, que ven en ella un impacto devastador para la comunidad local, siendo Burberry uno de los principales empleadores en Castleford.
A pesar de los desafíos, Schulman ha manifestado optimismo sobre el futuro de Burberry, apostando por una transformación de la marca de un «lujo británico moderno a un lujo británico eterno». Aunque el director creativo Daniel Lee permanece en su cargo y ha sido elogiado por su contribución a la nueva visión de la marca, la presión por recuperar el prestigio y la rentabilidad sigue siendo intensa. Las acciones de Burberry experimentaron un repunte el miércoles, lo que refleja cierta confianza del mercado tras el enfrentamiento a las cifras inicialmente desalentadoras.
La caída en las ganancias de Burberry, que refleja las dificultades enfrentadas en la industria del lujo, se ha vuelto más pronunciada en un contexto donde las marcas rivales como Kering y LVMH también han visto una reducción significativa en el consumo. Los expertos advierten que la ejecución operativa de Burberry ha dejado mucho que desear, lo cual ha contribuido a que la marca pierda relevancia en el sector. Este panorama plantea interrogantes sobre la capacidad de la marca para recuperar su brillo y relevancia en un mercado que se redefine constantemente ante nuevos desafíos económicos y cambios en los patrones de consumo.












