El mercado de arriendo en el Gran Santiago enfrenta un cambio significativo, influenciado en gran medida por las crecientes dificultades que enfrentan las familias para acceder a la vivienda propia. La restricción en el financiamiento hipotecario ha llevado a que, durante los últimos cuatro años, muchas familias se vean obligadas a optar por el arriendo en lugar de la compra de propiedades. Datos recientes muestran que el cierre de 2024 evidencia una dinámica de arriendos robusta, a pesar de un leve descenso en los precios. Según el análisis InfoRenta de TOCTOC, la oferta total de casas, departamentos y multifamiliares ha disminuido en un 6,5% anual, reflejando las limitaciones en la capacidad de adquirir vivienda.
A pesar de las restricciones en el acceso a créditos hipotecarios, la ocupación en el mercado de arriendo se ha mantenido estable y por encima de niveles óptimos. Con un 99,2% de las casas y un 98,7% de los departamentos no institucionales ocupados, los datos revelan una tendencia de estabilidad en el sector. Sin embargo, los departamentos multifamiliares muestran una leve caída en su ocupación, bajando al 90,9%. Nicolás Herrera, jefe de investigación inmobiliaria de una consultora del mercado, atribuye esta fluctuación en la demanda a un debilitamiento en los ingresos de los arrendatarios en ciertas zonas.
El análisis también indica que, a pesar de la disminución en la oferta y las incertidumbres económicas, se anticipa una estabilización de precios en el primer semestre de 2025, con un posible aumento hacia finales de año. Esto se fundamenta en un pronóstico de fortalecimiento de los ingresos familiares y una mejoría en las proyecciones macroeconómicas. Este optimismo sobre la tendencia del mercado sugiere que, aunque la incertidumbre sobre el financiamiento hipotecario persista, el mercado de arriendo podría beneficiarse de un entorno económico más favorable a lo largo del año.
En cuanto a la distribución de los arriendos por comunas, Santiago se destaca con la mayor cantidad de unidades disponibles, seguido por otras comunas que también presentan oferta significativa. Por ejemplo, en Santiago hay 2.168 departamentos en arriendo, mientras que Ñuñoa, Estación Central y Las Condes muestran cifras relevantes en este aspecto. En el segmento de casas destinadas a la renta, la comuna de Colina lidera con 293 unidades, seguida de las frecuentadas zonas de Las Condes y Lo Barnechea. Este patrón refleja una concentración de la oferta de arriendo en áreas que suelen ser más solicitadas por los arrendatarios.
Finalmente, es relevante mencionar que el tiempo de exposición de las propiedades a la renta ha disminuido en un 5% en el caso de las casas, alcanzando un promedio de 42 días, y en un 9% para los departamentos, que pasan a ser arrendados en 41 días. Estas cifras denotan una rápida rotación en el mercado, lo que podría indicar que, a pesar de las limitaciones para adquirir propiedad, los arrendatarios están cada vez más activos en la búsqueda de viviendas en un contexto de precios más accesibles y una oferta que se ajusta a la demanda actual.












