El proyecto de subsidio a la tasa de crédito hipotecario, que beneficia a viviendas de hasta 4.000 UF, avanza con un sólido respaldo en la Cámara de Diputados y se encuentra en la actualidad en la Comisión de Hacienda del Senado. La iniciativa ha sido recibida con entusiasmo por distintos actores del sector inmobiliario, quienes creen que esta medida puede ser clave para reducir el stock actual de 105 mil viviendas disponibles en el mercado. De hecho, se estima que un 70% de estas viviendas son de valor inferior a 4.000 UF, lo que las hace accesibles para un amplio segmento de la población que busca adquirir su hogar propio.
Alfredo Echavarría, presidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), ha manifestado que el actual stock de viviendas se explica, en parte, por el aumento sostenido de las tasas hipotecarias en la última década, que ha hecho más difícil el acceso a la vivienda. Además, mencionó el bajo crecimiento económico que ha experimentado el país y la disparidad en el crecimiento de salarios y los costos de las viviendas. Estas condiciones han generado un desincentivo tanto en la oferta como en la demanda de nuevas construcciones, dejando un vacío que el nuevo proyecto busca llenar.
Por su parte, Allen Montenegro de BMI Servicios Inmobiliarios, destacó el contexto actual del mercado, caracterizado por una menor demanda frente a una oferta amplia. Este escenario permitiría a los compradores encontrar precios más negociables y aprovechar incentivos ofrecidos por las inmobiliarias, tales como arriendos con opción de compra, descuentos y la posibilidad de financiar el pie en plazos extendidos. A su juicio, estas medidas son necesarias para revitalizar el sector inmobiliario y facilitar el acceso de las familias a sus futuras viviendas.
José Manuel Mena, presidente de la Asociación de Bancos (Abif), enfatizó que la relevancia del proyecto también radica en que no limita el subsidio únicamente a las entidades bancarias, sino que también incluye cooperativas y mutuarias, permitiendo que el apoyo llegue a una diversidad de instituciones financieras. Esto amplía la posibilidad de que más compradores accedan a esta ayuda, lo que podría traducirse en un aumento en las operaciones de compra de viviendas dentro del segmento propuesto por la iniciativa.
Finalmente, Allen Montenegro subrayó la importancia de la continuidad de políticas como esta, a fin de que no dependan de periodos breves de incentivos presupuestarios. La permanencia y estabilidad de estas medidas son esenciales para proporcionar certezas tanto a los compradores potenciales como al sector inmobiliario en su conjunto. Actualmente, el proyecto se mantiene en fase de análisis en la Comisión de Hacienda del Senado, donde se espera que pronto avance hacia su aprobación definitiva.












