Stock de Viviendas: Impacto en el Mercado Inmobiliario

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El stock de viviendas en Chile se ha convertido en un tema de preocupación para el sector inmobiliario y los analistas del mercado, dado que, a mediados del año 2025, el país acumulaba aproximadamente 108 mil casas y departamentos listos para la venta. Esta cifra, proporcionada por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), refleja una situación de sobreoferta que impacta en el ritmo de nuevas construcciones. A pesar de que se han aprobado 47.561 unidades en el tercer trimestre del año, esta cifra representa una disminución del 5,2% en comparación con el año anterior, lo que indica que la industria de la construcción no está respondiendo adecuadamente a la creciente demanda de viviendas.

Los expertos atribuyen este fenómeno a varios factores, entre los que destacan la debilidad del entorno económico y las desfavorables condiciones de financiamiento. La reciente legislación que ofrece subsidios para la compra de viviendas ha incrementado la actividad en el sector, pero aún así, el alto stock de unidades disponibles se convierte en un obstáculo para que las inmobiliarias se sientan motivadas a iniciar nuevos proyectos. Esto es especialmente preocupante en un contexto en el que, a pesar de la demanda existente, las construcciones no se están realizando al ritmo necesario para satisfacerla.

Uno de los indicadores más alarmantes es la significativa reducción en la cantidad de permisos de edificación otorgados, que ha alcanzado mínimos históricos. Este descenso coincide con un incremento poblacional en Chile, que ha pasado de 13,5 millones de habitantes en 1991 a cerca de 18,5 millones en la actualidad. A pesar de que las cifras de crecimiento de viviendas aprobadas reflejan una ligera mejora del 0,2% anual, este aumento es insuficiente para enfrentar la actual demanda habitacional.

Las perspectivas de los expertos como Nicolás León, gerente de Estudios y Políticas Públicas de la CChC, sugieren que la contracción de nuevas autorizaciones de viviendas está íntimamente ligada al alto stock de propiedades que aún están en el mercado. Mientras tanto, Slaven Razmilic, director ejecutivo de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI), advierte que, además del estancamiento en la emisión de nuevos permisos, aún existe un número considerable de autorizaciones anteriores que no se han concretado en construcción, por razones que van desde la situación económica hasta la capacidad de pago de los potenciales compradores.

Este escenario plantea un desafío significativo para el desarrollo del sector inmobiliario en Chile, donde la ralentización económica y el encarecimiento del crédito están afectando tanto a constructoras como a compradores. La percepción de un mercado saturado, sumada a la incertidumbre en la economía, crea una antipática combinación que podría prolongar la crisis en la oferta habitacional. Así, la necesidad de nuevas políticas que incentiven no solo la construcción de viviendas sino también la absorción del stock existente se vuelve cada vez más urgente para equilibrar el mercado.