El informe sobre el stock de viviendas nuevas en la Región Metropolitana ha revelado un notable aumento del 24% en su oferta durante el tercer trimestre del año, alcanzando un total de 3.431 unidades, según los datos proporcionados por Colliers. Este repunte es especialmente significativo dado el contexto de recuperación económica tras la pandemia, y refleja una tendencia hacia la expansión de la oferta residencial más allá de los límites tradicionales del centro urbano. Las comunas que lideran esta disponibilidad son aquellas que aún cuentan con terrenos disponibles y donde los precios resultan más accesibles para las familias.
Particularmente, Lampa se posiciona como la comuna con mayor número de viviendas nuevas, con 777 unidades que representan un 21% del total de la oferta. A esta le siguen Colina, que suma 677 casas, lo que equivale al 18% del stock. Otras comunas como Buin, con 565 viviendas (15%), y Puente Alto, que concentra 519 unidades (14%), también destacan en este análisis. Aunque zonas como Padre Hurtado, Lo Barnechea y San Bernardo aportan menos unidades, su presencia en el mercado sigue siendo relevante para el desarrollo habitacional en la región.
El subgerente del Área de Estudios de Colliers, Matías Bucci, indica que el crecimiento de la oferta en estas comunas es resultado de la posibilidad de desarrollar proyectos en terrenos más amplios y a costos significativamente menores que los de zonas más centralizadas. Bucci señala que las familias que buscan adquirir una casa están priorizando espacios exteriores y mayor superficie interior, aún a costa de una reducción en la conectividad urbana. Este cambio en las preferencias habitacionales destaca un cambio en la mentalidad de las familias, que valoran el espacio personal ante el estrés del entorno urbano.
En cuanto a los precios, el valor promedio de las viviendas nuevas se situó en 73,2 UF por metro cuadrado, lo que representa una ligera disminución del 0,3% en comparación al año anterior. Esta estabilización en los precios podría facilitar la compra para los potenciales propietarios, especialmente en un contexto donde la economía aún enfrenta desafíos. La tendencia indica un posible enfriamiento de los precios, lo que puede ser beneficioso para quienes buscan acceder a una vivienda en el actual clima económico.
Finalmente, la velocidad de venta de estos inmuebles ha mostrado signos de recuperación, incrementándose de 0,7 a 1 unidad por mes. Este aumento en el dinamismo de la colocación de viviendas es una noticia alentadora y sugiere que el mercado de casas nuevas está comenzando a reactivarse tras la desaceleración ocasionada por la pandemia. La combinación de precios accesibles, mayor stock y cambios en las preferencias habitacionales podría configurar un panorama más positivo para las familias que buscan establecerse en la Región Metropolitana.












