La nueva Encuesta Casen 2024 ha revolucionado la forma en que Chile evalúa la pobreza, señalando un cambio significativo en el enfoque metodológico empleado. Con un 17,3% de la población considerada bajo la línea de pobreza, el informe destaca que cerca de 600 mil personas han logrado salir de esta condición, a pesar de las nuevas y estrictas exigencias impuestas por la actualización de la medición. Desde el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, se ha subrayado que este nuevo enfoque refleja más fielmente la realidad social, evidenciando que el camino para salir de la pobreza es ahora más desafiante, lo que implica un riguroso estándar que busca fortalecer las políticas públicas a favor de los más vulnerables.
La modernización metodológica de la medición de la pobreza se fundamenta en las recomendaciones de la Comisión Asesora Presidencial, cuyo informe final se presentó en julio de 2025. Este proceso de actualización incluyó la participación de distintas instituciones como la Subsecretaría de Evaluación Social y el INE, así como organismos internacionales como la Cepal y el PNUD. Entre los cambios más relevantes destaca la eliminación del alquiler imputado en el cálculo de ingresos, así como la creación de líneas de pobreza diferenciadas para arrendatarios y propietarios, una medida que busca reconocer las diversas realidades económicas que enfrentan estos grupos y brindar una representación más precisa de la situación de los hogares chilenos.
La situación habitacional en Chile es un tema de creciente preocupación, especialmente en el contexto de la nueva metodología de la Encuesta Casen 2024. Estudios realizados por Déficit Cero revelan que los arrendatarios son el grupo que presenta una mayor demanda social por vivienda, alcanzando un 43% de esta demanda, lo que representa aproximadamente 945 mil hogares en el país. Este fenómeno no solo responde a la falta de oportunidades habitacionales, sino que también se vincula a problemas de asequibilidad que afectan a las familias más vulnerables. A medida que el costo del arriendo ha aumentado, muchos hogares ven cómo prácticamente su totalidad de ingresos se destina al pago del alquiler, resaltando la urgencia de una respuesta efectiva desde el estado.
En este sentido, la diferenciación entre arrendatarios y no arrendatarios ha sido un hito significativo en la forma de medir la pobreza en Chile. La Encuesta Casen 2024 no solo busca cuantificar la pobreza desde un punto de vista económico, sino que también amplía su enfoque al incluir aspectos multidimensionales de bienestar. Esta nueva definición de pobreza severa permitirá identificar con mayor claridad las situaciones de vulnerabilidad radical, lo que resulta crucial en un escenario donde la inseguridad habitacional se ha convertido en uno de los principales factores que afectan la calidad de vida de las familias chilenas.
Los resultados definitivos de la Encuesta Casen 2024 serán dados a conocer en enero de 2026, pero la implementación de este nuevo enfoque ya genera expectativas sobre la manera en que se abordará la pobreza en el país. La inclusión de un enfoque más integral y responsive a las condiciones actuales permite, desde ya, una mejor focalización de las políticas públicas y la intervención social. De esta forma, las autoridades esperan que las modificaciones en la medición de pobreza no solo actualicen cifras, sino que también contribuyan a diseñar estrategias más efectivas en la lucha contra la pobreza y el mejoramiento de la calidad de vida de las personas que enfrentan situaciones de vulnerabilidad.












