El segmento multifamily en la Región Metropolitana ha registrado un notable crecimiento, acumulando un incremento anual del 17% en los últimos tres años, lo que refleja una fuerte demanda estructural. Según un informe de Colliers, actualmente hay 178 edificios operativos, lo que se traduce en un total de 42,805 unidades disponibles para arrendar. Santiago Centro se mantiene a la cabeza, concentrando el 36% del total del stock, seguido de comunas clave como Estación Central y San Miguel. La ocupación promedio se sitúa en un impresionante 91%, lo que evidencia la robustez del sector, sin embargo, se empieza a vislumbrar una desaceleración en el ritmo de crecimiento debido a factores como el aumento de los costos de construcción y el prolongado proceso de permisos necesarios para nuevos desarrollos.
Eduardo Ramos, Gerente de Multifamily y Financiamiento de Colliers Chile, advierte que, si las condiciones actuales persisten, la limitación en la aprobación de nuevos proyectos podría traducirse en una reducción drástica de la oferta de viviendas arrendables, lo que afectaría principalmente a los arrendatarios jóvenes que están optando por alquilar en lugar de comprar. Actualmente, el costo promedio de arriendo se sitúa en aproximadamente 0,272 UF por metro cuadrado, con tarifas que alcanzan hasta 0,4–0,5 UF en el sector oriente, donde el interés por este tipo de propiedades ha incrementado de manera considerable.
Observando el mapa de desarrollos, se puede notar un movimiento claro hacia el sector oriente de la capital. Comunas como Ñuñoa, Providencia, Las Condes, Vitacura y Lo Barnechea representan el 35% de los nuevos proyectos en pipeline. Este crecimiento es impulsado por una demanda más profunda en estas áreas, sumado a una volatilidad menor en las tasas de ocupación. Según Ramos, estas comunas históricamente han demostrado una mayor resiliencia, lo que las convierte en puntos atractivos para futuros desarrollos multifamily.
Desde el punto de vista del mercado y la demanda, Felipe Silva, gerente comercial de BMI Servicios Inmobiliarios, indica que el perfil del arrendatario en este segmento es sobre todo joven, urbano y móvil, favoreciendo el acceso a servicios y conectividad rápida. Este inquilino típico oscila entre los 25 y 35 años, priorizando la cercanía al trabajo y la flexibilidad, lo que pone de relieve la tendencia hacia un estilo de vida más ágil y conectado, en el que la compra de propiedades se está posponiendo en favor del arriendo.
La popularidad del multifamily no solo ha resonado entre los inquilinos, sino también entre los inversionistas institucionales que identifican en este modelo una opción atractiva para diversificar sus portafolios. La combinación de flujos predecibles, alta ocupación y una sólida demanda estructural convierte al multifamily en un activos defensivos, haciéndolo atractivo en un contexto económico inestable. Esta dinámica augura un futuro fascinante para el desarrollo de multifamily en Santiago, si se logran acomodar las condiciones del mercado y las normativas urbanas.












