El primer trimestre de 2026 ha traído consigo un nuevo alivio para el mercado inmobiliario en Chile, según un reciente informe de BDO Chile, que indica que el costo de capital en el sector ha vuelto a caer. Esta reducción se enmarca dentro de una tendencia a la baja que se ha venido observando desde el año anterior, lo que sugiere un panorama más optimista para los inversionistas. La disminución de las tasas de descuento implica que las condiciones para financiar proyectos inmobiliarios son ahora más favorables, lo que podría resultar en una revitalización de iniciativas que habían quedado inéditas en un contexto financiero complicado.
Las cifras del informe revelan un descenso en las tasas que oscila entre 0,3 y 0,5 puntos porcentuales durante el primer trimestre, acumulando una baja total cercana a 0,8 puntos en el último año. Esto es especialmente notable en el segmento comercial, que ha sido el más beneficiado por estas condiciones. Sin embargo, las oficinas han experimentado un ajuste más moderado en comparación. Con el costo de capital en torno al 5% e incluso superior al 6% en proyectos de desarrollo, el sector parece estar empezando a recuperarse de las adversidades de años anteriores.
La caída en las tasas ha sido impulsada por factores clave identificados en el análisis de BDO. En primer lugar, la reducción de la tasa libre de riesgo, que actúa como referencia para las inversiones, ha creado un ambiente propicio para la disminución de las tasas de descuento. En segundo lugar, el premio por riesgo de mercado ha experimentado una baja significativa, lo que denota una percepción más optimista sobre la incertidumbre económica. Sin embargo, a pesar de estos avances, el informe también señala que los spreads de crédito han aumentado, lo que limita parcialmente los efectos positivos de la reducción en las tasas.
El informe de BDO también destaca la importancia de esta tendencia en la dinámica del sector inmobiliario. Con la disminución de las tasas, los proyectos resultan más rentables y accesibles desde el punto de vista financiero, lo que facilita la reactivación de desarrollos que habían sido pospuestos. No obstante, se hace hincapié en que cada caso debe ser evaluado de forma individual, ya que las condiciones pueden variar significativamente según el tipo de activo, su riesgo inherente y la estructura de financiamiento.
A pesar de los desafíos que aún persisten en el mercado, el estudio sugiere que estamos viendo señales concretas de recuperación. Un entorno financiero más favorable puede incentivar a los inversionistas a participar activamente, y los primeros resultados indican que el real estate en Chile está posicionándose nuevamente como una opción atractiva. Esta tendencia, si se mantiene, podría ser un catalizador para un crecimiento sostenido en el sector inmobiliario en los próximos años.











