El mercado de oficinas en Santiago ha experimentado un cambio notable en el primer trimestre de 2026, según el informe MarketBeat de Cushman & Wakefield. Por primera vez, el 54,5% de la superficie arrendada corresponde a oficinas en formato «Core & Shell», superando la demanda por oficinas acondicionadas. Esta tendencia no solo señala un cambio en las preferencias de las empresas, que cada vez buscan más personalización en sus espacios laborales, sino que también refleja la escasez de grandes plantas listas para ocupar. Las corporaciones están optando por este formato, que les permite adaptar sus oficinas a nuevas dinámicas de trabajo y a criterios de eficiencia y tecnología, en un contexto donde las opciones disponibles son limitadas.
La dificultad para encontrar espacios habilitados de alto estándar está impulsando a muchas empresas, especialmente aquellas que requieren superficies superiores a 2.000 m², a explorar alternativas más flexibles. Según Rosario Meneses, subgerente de Market Research de Cushman & Wakefield Chile, este fenómeno es particularmente crítico en edificios de reciente construcción, ubicados en zonas consolidadas como Providencia y Vitacura, donde la oferta de oficinas acondicionadas no está a la altura de la demanda. La preferencia por el formato «Core & Shell» permite a las empresas no solo repensar la distribución de sus espacios, sino también integrar soluciones tecnológicas avanzadas.
El fósforo dentro del mercado de arrendamiento muestra un equilibrio entre colocaciones y devoluciones, con una absorción neta que alcanzó los 4.627 m² en el trimestre analizado. Gran parte de las devoluciones se debe a procesos de relocalización, donde las empresas se trasladan de edificios antiguos a oficinas de mayor estándar. La demanda se ha concentrado en Providencia, Nueva Providencia y Vitacura, siendo esta última la que ha experimentado un notable interés por oficinas de tamaño medio, especialmente en el contexto de mejoras proyectadas en la conectividad, como la futura Línea 7 del Metro. A pesar de que las oficinas más pequeñas entre 100 y 600 m² han representado el 88% de las transacciones, hay un subyacente fenómeno de fragmentación donde una misma empresa arrienda múltiples unidades.
A pesar del aumento en el ingreso de nueva oferta, la tasa de vacancia se ha mantenido en un 9,4%, según los últimos datos. Este leve incremento no refleja necesariamente una debilitación del mercado, ya que otras condiciones podrían situar al indicador en una trayectoria más estable. Por otro lado, los precios de arriendo han mostrado un incremento, alcanzando 0,55 UF/m², lo que supone un aumento del 2% en comparación al trimestre anterior y del 12% en términos anuales. En sectores como El Golf, Nueva Las Condes y Apoquindo, los valores de arriendo se han elevado hasta 0,57 UF/m², volviendo a niveles observados antes de la pandemia en 2019.
Por otro lado, Santiago Centro ha registrado un declive significativo en los precios de arriendo, cuyo descenso del 27% en comparación con el periodo prepandemia ha llevado a los costos a caer de 0,45 a 0,33 UF/m². Esta disparidad sugiere un desplazamiento de la demanda hacia áreas más consolidadas y estratégicas del sector oriente, donde las características de las nuevas edificaciones y la cercanía a mejoras en la infraestructura son puntos clave para las empresas. Mientras el mercado de oficinas enfrenta desafíos, también se abren oportunidades para redefinir espacios laborales que respondan a las necesidades cambiantes de las corporaciones en el mundo post-pandemia.












