En su primera Cuenta Pública, el Presidente José Antonio Kast destacó la grave situación del déficit habitacional en Chile, que afecta a cerca de 500 mil familias, incluyendo más de 120 mil hogares que actualmente residen en campamentos. Afirmó que la espera promedio para acceder a una vivienda a través de los programas del Ministerio de Vivienda y Urbanismo es de once años, un tiempo que considera inaceptable. “El 44% de ese déficit corresponde a jóvenes entre 18 y 40 años. Esos no son números fríos: son sueños postergados”, subrayó el Mandatario, enfatizando su compromiso de transformar a Chile en un país de propietarios, en lugar de arrendatarios.
Para abordar esta problemática, Kast anunció una serie de medidas, comenzando por la reducción de la burocracia en la tramitación de proyectos habitacionales. Esta reducción se espera que acelere las entregas de viviendas, un proceso que ha sido criticado por su lentitud. Asimismo, el Presidente propuso elevar el límite de postulación para la clase media a 4.000 UF, mediante la creación de un nuevo fondo de garantía estatal, lo que facilitará el acceso a la vivienda para este sector que ha sido históricamente postergado.
Una de las iniciativas más destacadas de la Cuenta Pública fue la Operación Sitio 2.0, que busca transferir más de 10 millones de metros cuadrados de terrenos fiscales actualmente sin uso, para fomentar nuevos proyectos de vivienda. Además, se lanzó el programa Eriazo Cero, que tiene como objetivo recuperar terrenos abandonados para convertirlos en espacios públicos, como plazas y canchas, contribuyendo así a la mejora de la calidad de vida en las comunidades.
En términos de reconstrucción, el gobierno de Kast destinará 400 mil millones de pesos al Fondo de Emergencia, a través del Plan de Reconstrucción Nacional, lo que permitirá reconstruir más de 4.000 viviendas afectadas por incendios en regiones como Valparaíso, Ñuble y Biobío. También se implementará un Plan Nacional de Recuperación de Monumentos y Espacios Públicos, centrado en renovar la infraestructura urbana y patrimonial en diversas localidades del país.
El Presidente también hizo hincapié en la importancia de la infraestructura nacional, anunciando la continuidad del Plan Ruta Austral, que requerirá una inversión superior a los 800 mil millones de pesos. Además, comprometió cerca de US$2.000 millones para modernizar los puertos de Valparaíso y San Antonio, así como la efectividad de las nuevas líneas del Metro de Santiago. Con la Línea 7 ya superando el 40% de avance, se espera su operación para finales de 2028, demostrando así un enfoque proactivo en mejorar el transporte y la movilidad de los chilenos.












