La comuna de Providencia se ha convertido en el epicentro del aumento de los gastos comunes en condominios y edificios, con un alarmante incremento del 43,77% en lo que va del año 2023, según informaron diversas fuentes. Este fenómeno se hace evidente en un contexto donde Las Condes y La Reina no se quedan atrás, registrando aumentos del 44,89% y 45,96%, respectivamente. Con esto, el costo de los gastos comunes ya representa el 17% del valor del arriendo, lo que plantea serias preocupaciones para las familias al elegir donde residir. Este panorama revela una clara tendencia que impacta directamente en la planificación financiera de los inquilinos y propietarios, quienes deben contemplar estos gastos como parte fundamental de su presupuesto.
El presidente de la Asociación Gremial de Administradores de Condominios y Edificios de Chile, Luis Vallejos, ha señalado que más del 50% de los gastos comunes se destinan a la remuneración del personal. Este incremento se atribuye a la implementación de normativas laborales como la “Ley de 40 Horas” y el aumento del sueldo mínimo, que obligan a las comunidades a aumentar el número de empleados y los turnos para cumplir con la nueva regulación. Además, el costo de servicios como la seguridad se ha disparado, ya que las empresas de guardias ahora aplican IVA a sus tarifas, lo que incrementa aún más los gastos para las comunidades.
A pesar de que algunos sectores han visto aumentos menores, como Peñalolén, Chicureo y San Miguel, la tendencia general refleja una presión inflacionaria sobre los gastos comunes que no se puede ignorar. Por ejemplo, La Reina ha visto su promedio de gastos comunes saltar de $108.713 a $158.681. Este tipo de incremento se justifica, en parte, por las diferencias en los tipos de edificaciones y el nivel de demanda en cada comuna. Sin embargo, la creciente preocupación por la inseguridad también añade una capa de complejidad, ya que muchos conserjes se ven renuentes a trabajar en ciertas áreas, lo que requiere ofrecer salarios más atractivos.
Frente a este complejo escenario, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) ha tomado medidas para mitigar estos aumentos mediante la presentación de una guía destinada a ayudar a las comunidades a gestionar y reducir sus gastos comunes. Entre las recomendaciones se encuentran la cotización constante de servicios, la implementación de provisiones para meses de alto gasto y la promoción de la eficiencia energética en edificios. Asimismo, se sugiere generar ingresos internos a través de las rentas de espacios comunes, lo que podría ayudar a aliviar la carga financiera que enfrentan muchas comunidades.
Las comunidades deben adaptarse a esta nueva realidad y considerar el gasto común como una inversión necesaria para mantener la calidad de vida en sus residencias. La puesta en práctica de las recomendaciones del Minvu podría ser crucial para revertir la tendencia de aumentos significativos en los gastos comunes. En un entorno donde los costos son cada vez más elevados, la solidaridad y gestión comunitaria cobran un rol central para asegurar que los hogares no se conviertan en un peso insostenible para sus residentes. La situación exige una respuesta activa y colaborativa por parte de todos los involucrados.












