Mixtura Urbana Santiago: Revelaciones sobre la Diversidad de Usos

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En un análisis reciente realizado por el Centro de Información de la Construcción (CIC) de la Cámara Chilena de la Construcción, se ha revelado que solamente seis comunas del Gran Santiago poseen una mixtura urbana adecuada, donde las manzanas con diversidad de usos igualan o superan a aquellas monofuncionales. Este estudio, titulado “Mixtura Urbana: Medición y oportunidades en la ciudad de Santiago”, revisó más de 43,500 manzanas y ha puesto en evidencia la distribución desigual de viviendas, comercios y equipamientos en la capital chilena.

Santiago, Providencia, San Miguel, Quinta Normal, La Cisterna e Independencia se destacan como las comunas que lideran la mixtura urbana, representando menos del 50% de manzanas monofuncionales. En contraste, localidades como Puente Alto, Quilicura, y Maipú muestran un predominio claro de manzanas con un solo uso, lo que dificulta el desarrollo de un entorno urbano dinámico y accesible. Este fenómeno resalta la falta de infraestructura y complementos necesarios para fomentar una diversidad que enriquezca la vida diaria de sus habitantes.

El estudio fue realizado utilizando el Mixed-use Index (MXI), metodología que otorga un enfoque innovador al clasificar la coexistencia de tres usos cotidianos: residencial, comercial y de equipamientos. A diferencia de otros métodos, el MXI se centra en qué tan mezcladas están las funciones dentro de cada manzana, invitando a repensar la distribución espacial en función de la funcionalidad urbana. Esto permite a los urbanistas y planificadores adoptar decisiones más informadas y estratégicas.

Además, el informe refleja que un 80% de las manzanas analizadas pertenecen a la categoría monofuncional, donde vive el 64% de la población metropolitana, lo que equivale a cerca de 3,7 millones de personas. Por otro lado, solo el 20% son manzanas bifuncionales y multifuncionales que albergan al 36% de la población. Esto evidencia la necesidad de mejorar la integración entre las diferentes funciones urbanas, que es clave para fomentar comunidades más cohesivas y sostenibles.

La medición presentada por el CIC sienta un precedente al proveer datos cuantitativos que son cruciales para evaluar la actual distribución urbana en Santiago. Al identificar las comunas con mayor integración de usos, el estudio abre la puerta a futuras políticas de planificación que busquen equilibrar la oferta de vivienda, comercio y servicios. La búsqueda de un desarrollo urbano más armónico no solo beneficiaría a los habitantes en términos de calidad de vida, sino que también podría impulsar el crecimiento económico en el contexto de una metrópoli que lucha por diversificarse y modernizarse.