La ciudad de Pichilemu, situada en la Región de O’Higgins, se ha convertido en un lugar preferido para la adquisición de segundas viviendas. Según recientes datos inmobiliarios, el valor de los terrenos en la zona ha experimentado un aumento significativo en los últimos siete años; las parcelas que en 2018 costaban alrededor de 2.500 UF, hoy superan las 5.400 UF. Este notable incremento del 100% resalta el interés creciente en el mercado inmobiliario de Pichilemu, especialmente en áreas como Punta de Lobos y el centro de la ciudad, que se han destacado como las más demandadas por aquellos que buscan invertir en bienes raíces o adquirir propiedades para el esparcimiento familiar.
El auge del mercado inmobiliario en Pichilemu no es casualidad. Julián Blas, COO y cofundador de Fraccional.cl, comenta sobre esta tendencia que refleja el deseo de muchos por un estilo de vida costero. «Estamos observando un fenómeno de consolidación de valor en torno a las propiedades en zonas costeras, donde se combinan naturaleza, conectividad y una alta calidad de vida», explica Blas. Este fenómeno se ve acentuado en lugares con alta presión turística y una limitada oferta urbana, lo que genera una demanda constante y, a su vez, una proyección de aumento en la plusvalía de estos terrenos.
Además de los aspectos económicos, el atractivo de Pichilemu también radica en su rica cultura surfista. La localidad ha sido escenario de importantes competencias internacionales de surf, lo que ha atraído a un creciente número de aficionados y profesionales del deporte que se sienten atraídos por sus olas ideales. Estos surfistas, muchos de los cuales cuentan con un alto poder adquisitivo, no solo buscan disfrutar de las playas, sino que también están interesados en adquirir propiedades que les sirvan como refugio en la costa, incrementando aún más la demanda de viviendas en la zona.
Las estadísticas indican que, en el centro de Pichilemu, el valor de lotes de mil metros cuadrados ha pasado de $12 millones a $28 millones entre 2016 y 2023. Este incremento refleja el interés creciente de inversionistas en activos que ofrecen una perspectiva de revalorización a medida que la ciudad se afianza como un destino turístico y residencial preferido. La combinación de naturaleza, actividades recreativas y un ambiente comunitario atractivo hace que Pichilemu represente una alternativa cada vez más llamativa para los compradores de segundas viviendas, tanto locales como extranjeras.
El fenómeno del turismo en Pichilemu ha impulsado también la necesidad de alojamientos temporales, como hostales y cabañas, que responden a la creciente demanda de visitantes. Este aspecto ha convertido a la localidad en un destino multifacético, donde la compra de propiedad no solo se ve como una inversión personal, sino también como una oportunidad de negocio rentable. Con un futuro prometedor por delante y un entorno natural que cautiva a muchos, los sectores de Punta de Lobos y el centro de Pichilemu continuarán siendo los más demandados en el mercado inmobiliario.












