El Presidente Gabriel Boric presentó el Presupuesto 2026, que eleva el gasto público a 86,2 billones de pesos (unos US$90 mil millones) y marca el menor crecimiento desde 2023. El proyecto proyecta una expansión de apenas 1,7% en el gasto público, en un marco de contención del gasto que busca equilibrar prioridades sin contravenir el proceso de reactivación económica.
Entre los rubros que serán reforzados, Salud (+5,57%), Trabajo (+4,28%), Educación (+2,22%) y Vivienda (+7,6%) registran incrementos. Pero el Ministerio de Obras Públicas (MOP) será la gran víctima del ajuste: sus recursos de inversión caerán un 17,2%, lo que equivale a más de US$700 millones.
La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) calificó el recorte como ‘la mayor baja registrada en décadas’, subrayando que el MOP concentra entre un 50% y 60% de la inversión pública del Estado. ‘Es una pésima noticia, para la economía general, el empleo y para el sector construcción’, advirtió el presidente del gremio, Juan Armando Echavarría.
Según la CChC, la reducción implica que cientos de proyectos regionales en áreas como Vialidad, Obras Hidráulicas y Concesiones podrían no ejecutarse. ‘Probablemente este gran recorte obligue a priorizar los recursos de arrastre, es decir, obras en ejecución, por sobre proyectos nuevos, limitando el rol estratégico de la inversión pública que impulsa la inversión productiva’, señaló Echavarría.
Efectos en la economía y el empleo: el gremio estima la pérdida de entre 15.000 y 20.000 puestos de trabajo directos, cifra que podría ser mucho mayor al considerar la cadena de valor de la construcción. ‘Después de más de una década con bajas tasas de inversión en el sector, este ajuste golpea directamente a la recuperación’, afirmó el dirigente. También criticó que, pese a evidencias de ineficiencia en programas sociales y pérdidas por evasión en transporte, los recortes recaigan sobre proyectos de inversión y no sobre gasto corriente. En cuanto a la alternativa de compensar el ajuste con concesiones, advierten que su efecto es limitado a corto plazo: ‘Las obras de construcción no parten inmediatamente tras adjudicarse, ya que deben pasar por procesos de ingeniería, estudios ambientales e incluso expropiaciones’. En este escenario, el recorte al MOP se instala como uno de los puntos más conflictivos del debate presupuestario 2026, con impacto directo en el dinamismo de la construcción, la infraestructura pública y el empleo.












