A pesar de experimentar una leve caída en su cartera de contratos, Besalco, la destacada firma vinculada a la familia Bezanilla, cerró el año 2025 con utilidades récord que alcanzaron los $61.114 millones. Este resultado representa uno de los mejores desempeños en la historia reciente de la compañía y se enmarca en un contexto de reactivación gradual en el sector de la construcción y recuperación del mercado habitacional en Chile. Según los estados financieros de la empresa, los ingresos lograron ascender a $1.097.141 millones, marcando un crecimiento del 7,2% en comparación con 2024, gracias al impulso de sus diversas líneas de negocio que incluyen servicios de maquinaria, obras de infraestructura, minería e inmobiliario.
El aumento significativo en la utilidad del ejercicio, que se elevó en un 35,3% interanual, es un reflejo de la mejora en los márgenes operacionales, a pesar de la contracción del 2,8% en el «backlog» de contratos por ejecutar, que se situó en 37,73 millones de UF. A pesar de esta leve disminución, la compañía relativiza los efectos de esta baja y proyecta un futuro más alentador. Según directivos de Besalco, las proyecciones de inversión en minería, infraestructura eléctrica y en el sector inmobiliario generan un escenario optimista que podría favorecer el crecimiento a corto plazo.
Este desempeño de Besalco se encuentra en línea con los llamados brotes verdes que emergieron en el sector durante 2025, después de varios años marcados por la contracción. La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) informó que la venta de viviendas nuevas en la Región Metropolitana aumentó cerca del 10%, y al descontar los desistimientos, el incremento supera el 25%. Este crecimiento se ha visto impulsado por el subsidio a la tasa hipotecaria y una normalización de las condiciones financieras, lo que ha facilitado el acceso a la vivienda.
A medida que el sector de la construcción empieza a estabilizarse, datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) revelaron que la actividad inmobiliaria y de obras de ingeniería civil registró incrementos interanuales de entre 8% y 11% en varios trimestres de 2025. Según las proyecciones para 2026, las inmobiliarias y constructoras anticipan un aumento en el inicio de obras, especialmente en proyectos habitacionales de menos de 4.000 UF y en iniciativas vinculadas al Plan de Emergencia Habitacional, promoviendo una clara reactivación en la infraestructura y la minería.
A medida que se avanza hacia 2026, el panorama para el sector se muestra positivo, aunque desafiado por factores como el alto stock de viviendas y la incertidumbre regulatoria. Las expectativas apuntan a un mayor dinamismo en licitaciones públicas y en proyectos de transición energética, lo que podría contribuir a estabilizar los flujos y carteras de contratos en los próximos trimestres. Por lo tanto, aunque el camino hacia la normalización no será explosivo, los resultados de Besalco y las tendencias observadas en el mercado indican que 2025 puede haber marcado un punto de inflexión vital para el sector inmobiliario y la construcción en Chile.












