El Subsidio al Crédito Hipotecario, también conocido como Subsidio al Dividendo, fue implementado con el objetivo de dinamizar el sector de la construcción y facilitar el acceso a la vivienda para la población. Al fomentar la venta de propiedades, se busca no solo reactivar la economía, sino también crear nuevos puestos de trabajo a través de proyectos de construcción. La medida se enmarca dentro de la necesidad de estimular una industria golpeada por la pandemia y otros factores económicos, convirtiéndose en una solución integral para mejorar la situación de muchas familias chilenas.
El subsidio se presenta como una gran oportunidad para los potenciales compradores de viviendas, ya que reduce el monto del dividendo mensual a través de una significativa disminución en la tasa de interés del crédito hipotecario, que actualmente está en torno al 3,4%, una cifra que no se había visto desde octubre de 2021. Este beneficio estatal está diseñado específicamente para ayudar a aquellos que planean adquirir viviendas nuevas, siempre que estas no superen las UF 4.000, equivalente a aproximadamente $157.141.000. Sin embargo, quienes deseen acceder a este subsidio deberán considerar que solo es aplicable a promesas de compraventa firmadas a partir del 1 de enero de 2025.
El horizonte temporal del subsidio es limitado, ya que estará disponible hasta el 27 de mayo de 2027 o hasta que se agoten los 50 mil cupos disponibles. Este aspecto también se destaca como un aliciente para que los interesados actúen con celeridad. Javier Jory, experto en inversión inmobiliaria y gerente comercial de Best Place to Live ® Store, considera que el contexto actual del rubro inmobiliario es excepcional, resaltando que las viviendas con entrega inmediata están siendo promocionadas agresivamente por las inmobiliarias, lo que sumado a las tasas hipotecarias históricamente bajas, presenta una oportunidad inmejorable para los inversionistas.
A la hora de elegir una vivienda, Jory aconseja que se opte por proyectos desarrollados por inmobiliarias con un sólido compromiso hacia sus clientes. La experiencia previa de otros compradores se vuelve fundamental en esta decisión, por lo que contar con certificaciones de calidad, como las que ofrece Best Place to Live ®, puede ser determinante a la hora de confiar en una inmobiliaria. Así, los consumidores pueden tomar decisiones más informadas y seguras, minimizando los riesgos que conlleva la compra de propiedades.
El potencial de ahorro que ofrece el subsidio es notable. Según los cálculos de Jory, en el caso de una vivienda que cueste UF 4.000, la reducción del dividendo mensual podría ser de casi $100.000, lo que implica que al cabo de 30 años, el beneficiario podría ahorrar más de $35 millones. Prácticamente, ese ahorro equivale a un dividendo y medio gratuito al año, lo que resulta sumamente atractivo para los compradores. Además, diversas entidades financieras como Banco de Chile, BCI, Banco Consorcio, y otros, están habilitadas para ayudar a los interesados en solicitar este beneficio, facilitando así el acceso a un crédito hipotecario más accesible.












