El mercado inmobiliario de la Región Metropolitana ha experimentado un significativo aumento en la demanda de viviendas bajo las 4.000 UF durante el tercer trimestre, según un reciente informe de Tinsa by Accumin. Este segmento, que ofrece propiedades en entrega inmediata, ha registrado un crecimiento del 7,6%, reflejando una tendencia positiva que destaca la búsqueda de opciones más accesibles por parte de los compradores. Este repunte ha devuelto protagonismo a este sector, que había estado en pausa debido a las fluctuaciones del mercado, fortaleciendo así la actividad inmobiliaria en la región.
En este contexto, Ñuñoa se ha convertido en un caso excepcional dentro del sector oriente, donde la oferta de viviendas bajo las 4.000 UF es limitada. Los proyectos que emergen en esta comuna se centran principalmente en unidades compactas, como estudios y departamentos de un dormitorio, que están diseñados para atraer a profesionales jóvenes. Felipe García, director de Tinsa by Accumin para el Cono Sur, destaca que «Ñuñoa ha logrado mantener una disponibilidad relevante en este tramo gracias a su enfoque en unidades pequeñas y bien ubicadas, lo que ha permitido ofrecer una oferta significativa en un mercado competitivo.»
Las alternativas disponibles en Ñuñoa, que suelen tener un tamaño promedio de 38 m², han demostrado ser atractivas para quienes valoran tanto la buena conectividad como una vida de barrio activa. Este tipo de propiedades satisface las necesidades de una nueva generación que busca independencia y accesibilidad en lugares donde puedan desarrollarse profesionalmente. La opción de vivir en una comuna con características urbanas y culturales distintivas, como las que ofrece Ñuñoa, se ha convertido en un factor decisivo para muchos jóvenes diseñadores, ingenieros y emprendedores.
Sin embargo, a pesar de los atributos que ofrece Ñuñoa, la mayor disponibilidad de viviendas en esta categoría sigue concentrándose en áreas de alta densidad y conectividad. Santiago Centro sigue liderando el mercado con un 21% del stock total, seguido de La Florida y Estación Central, que representan el 19% y el 10% respectivamente. Ñuñoa y La Cisterna comparten el 8% del total, una distribución que refleja las dinámicas urbanas históricas y la demanda continuada en zonas estratégicas que ofrecen infraestructura y servicios adecuados.
El desarrollo de nuevos polos comerciales y residenciales en la capital ha comenzado a modificar este panorama. García menciona las oportunidades que representan Cerrillos, particularmente en el eje Buzeta, y La Cisterna, donde están surgiendo propuestas atractivas tanto para la inversión como para la vida residencial. Con proyectos que fortalecen la oferta en estos segmentos, la región metropolitana parece prepararse para un futuro donde la flexibilidad y la innovación serán cruciales para atraer a compradores en busca de viviendas asequibles y atractivas.












