La Cámara Chilena de la Construcción ha lanzado un ambicioso proyecto para desarrollar un Manual de Planes de Seguridad y Emergencia (PSE), que busca sistematizar las exigencias normativas aplicables a los proyectos habitacionales en el país. Este manual es el resultado de la colaboración entre el Instituto de la Construcción y diferentes organismos del sector, y tiene como función principal proporcionar claridad ante la compleja y dispersa normativa vigente, que muchas veces varía entre distintas municipalidades y entidades. Esta iniciativa surge en un contexto donde la incertidumbre ha sido una constante en las etapas de diseño y recepción final de obras, colocando a arquitectos y proyectistas en una situación de vulnerabilidad ante interpretaciones erráticas de la normativa por parte de diferentes actores.
La presidenta del comité técnico, María Cecilia Aracena, ha declarado que el propósito de este manual no es crear nuevas exigencias, sino más bien consolidar y estructurar los criterios ya existentes. Esto permitirá a los profesionales del área de la construcción abordar los requisitos normativos de manera más eficiente y efectiva. «Organizar los estándares actuales facilitará su correcta aplicación, permitiendo a arquitectos y proyectistas desarrollar sus proyectos con mayor certeza y en las etapas adecuadas del proceso», afirma Aracena, enfatizando la necesidad de simplificar el actual marco regulatorio.
Uno de los problemas más críticos identificados por el comité es la notable falta de uniformidad en las interpretaciones de los requisitos de seguridad y emergencia. Las disparidades en las exigencias realizadas por municipalidades y organismos responsables de la seguridad frente a incendios han ocasionado confusión y complejidades en el proceso de revisión de proyectos. Esto no solo afecta la planificación, sino que también genera incrementos en los costos y retrasos, afectando considerablemente tanto a las empresas constructoras como a los profesionales que participan en este proceso. Los miembros del comité advierten que esta inconsistencia normativa puede colocar en riesgo la seguridad de los habitantes una vez terminadas las obras.
El enfoque del manual contempla una serie de criterios que se busca unificar para la creación y evaluación de proyectos habitacionales. De esta forma, se espera que el documento se convierta en una referencia técnica que propicie la claridad y consistencia en las diferentes etapas del proceso de gestión de la seguridad en las construcciones. Al establecer pautas claras, se espera que se minimicen las interpretaciones subjetivas, lo cual facilitará la aprobación de proyectos y reducirá la carga administrativa para los involucrados.
La entrega del manual está proyectada para julio de 2026 y se espera que sirva como una guía de buenas prácticas en vez de un instrumento normativo obligatorio. Dentro del proceso de desarrollo del documento, se cuenta con la participación de diversas instituciones y expertos del Ministerio de Vivienda, la Asociación Nacional de Bomberos, y otros actores clave de la industria. Actualmente, el comité se encuentra realizando un diagnóstico de las brechas técnicas existentes, buscando construir una base común que aporte mayor certeza regulatoria y fortalezca los estándares de seguridad requeridos en los proyectos habitacionales en Chile.












